Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
507CV
Par
520Nm
Consumo
14.8l/100
Emisiones
357g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1830kg
Precio
98,500€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
70 L
373 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW M5 · 507 CV (2004-2007)
Descripción general
El BMW M5 de 2003, un icono de la ingeniería alemana, se presenta como una berlina de lujo con alma de deportivo. Con su motor V10 de 507 CV, este vehículo no solo promete prestaciones de infarto, sino también una experiencia de conducción que desafía los límites de lo convencional. Es la perfecta fusión entre la elegancia de una berlina y la potencia desatada de un superdeportivo, diseñado para aquellos que buscan emociones fuertes sin renunciar al confort y la sofisticación.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW M5 de 2003 es una experiencia visceral. El rugido de su motor V10, capaz de entregar 507 CV a 7750 rpm y un par motor de 520 Nm a 6100 rpm, te catapulta de 0 a 100 km/h en apenas 4.7 segundos. La velocidad máxima, limitada electrónicamente a 250 km/h, es solo una muestra de su potencial. La dirección precisa y la suspensión McPherson delantera y paralelogramo deformable trasera, junto con los frenos de disco ventilados de 374 mm delante y 370 mm detrás, ofrecen un control excepcional. Cada curva, cada aceleración, se siente con una intensidad que pocos coches pueden igualar, transformando cada viaje en una aventura emocionante.
Diseño y estética
El diseño del BMW M5 de 2003 es una declaración de intenciones. Sus líneas elegantes y musculosas, con una longitud de 4855 mm y una anchura de 1846 mm, le otorgan una presencia imponente en la carretera. Las llantas de 19 pulgadas, con neumáticos 255/40 R19 Z delante y 285/35 R19 Z detrás, no solo realzan su estética deportiva, sino que también contribuyen a su agarre excepcional. Es un diseño atemporal que combina la funcionalidad de una berlina de cuatro puertas con la agresividad sutil de un coche de altas prestaciones, sin caer en excentricidades, manteniendo la esencia de BMW.
Tecnología y características
Bajo el capó, el BMW M5 de 2003 es una obra maestra de la ingeniería. Su motor V10 de 4999 cc, con inyección indirecta y una relación de compresión de 12, es un prodigio de potencia y eficiencia. La transmisión automática de 7 velocidades, junto con la tracción trasera, garantiza una entrega de potencia suave y contundente. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad y los frenos de alto rendimiento son solo algunos ejemplos de la tecnología avanzada que incorpora. Aunque carece de sistemas modernos como el Stop/Start, su enfoque en la mecánica pura y la experiencia de conducción lo convierten en un clásico tecnológico.
Competencia
En su época, el BMW M5 de 2003 se enfrentaba a rivales de la talla del Mercedes-Benz E 55 AMG o el Audi RS6. Estos vehículos compartían la filosofía de berlinas de altas prestaciones, pero el M5 se distinguía por su motor V10 atmosférico, que ofrecía una experiencia de conducción más pura y un sonido inconfundible. Su equilibrio entre lujo, deportividad y tecnología lo posicionaba como una opción preferente para aquellos que buscaban un coche capaz de emocionar tanto en circuito como en el día a día.
Conclusión
El BMW M5 de 2003 es más que un coche; es una leyenda. Su combinación de un motor V10 estratosférico, un diseño atemporal y una experiencia de conducción inigualable lo convierten en un objeto de deseo para cualquier entusiasta del motor. Es un coche que te hace sentir vivo, que te conecta con la carretera de una manera única. A pesar de su consumo de 14.8 l/100km combinado y sus 357 g/km de CO2, el placer que ofrece al volante justifica cada gota de combustible. Es una pieza de ingeniería que ha dejado una huella imborrable en la historia del automóvil.




