Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
204CV
Par
450Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
161g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1780kg
Precio
49,408€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 8v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 525d Aut. · 204 CV (2010)
Descripción general
El BMW Serie 5 de 2010, en su versión 525d, es la encarnación del equilibrio perfecto. Una berlina ejecutiva que no solo promete, sino que entrega un viaje de primera clase con el alma deportiva que define a la marca. Es un coche que te envuelve en lujo y te susurra al oído promesas de kilómetros inolvidables, combinando la eficiencia de su motor diésel de seis cilindros con una presencia imponente en la carretera.
Experiencia de conducción
Conducir este Serie 5 es una experiencia sublime. El empuje de sus 204 caballos y 450 Nm de par es instantáneo y sedoso, gracias a un motor que parece inagotable y a una caja automática de 8 velocidades que adivina tus intenciones. Se siente aplomado, seguro, devorando autopistas con una calma soberbia, pero al llegar una curva, su chasis preciso y la tracción trasera te recuerdan que llevas un auténtico BMW entre manos. Es potencia controlada, un guante de seda con puño de hierro.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de elegancia atemporal. Lejos de estridencias, el Serie 5 F10 presenta una silueta clásica y musculosa, con un capó largo y una cabina retrasada que gritan dinamismo. Por dentro, la calidad es abrumadora. Cada material, cada ajuste, está pensado para el deleite de los sentidos. El puesto de conducción te abraza, orientado hacia el conductor, creando una conexión íntima entre hombre y máquina en un ambiente de lujo y confort.
Tecnología y características
Para su época, el 525d era un escaparate tecnológico. El sistema iDrive centralizaba el control del vehículo de forma intuitiva, mientras su chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, ofrecía un compromiso magistral entre confort y agilidad. La dirección con asistencia eléctrica y su sofisticada transmisión automática de 8 marchas eran la prueba de que la ingeniería de Múnich buscaba la simbiosis perfecta entre eficiencia y placer de conducción.
Competencia
En el olimpo de las berlinas ejecutivas, sus rivales eran titanes. El Mercedes-Benz Clase E destacaba por su confort supremo y su imagen de estatus, mientras que el Audi A6 jugaba la carta de la tracción quattro y un diseño tecnológico y minimalista. Frente a ellos, el BMW 525d siempre ofreció el argumento más emocional: la promesa de ser el más gratificante de conducir, el que ponía una sonrisa en la cara del conductor en cada viaje.
Conclusión
El BMW 525d de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es la elección para quien valora la ingeniería, el dinamismo y el confort en un mismo paquete. Representa una era dorada para las berlinas diésel de seis cilindros, ofreciendo un rendimiento excepcional con un consumo contenido. Es un futuro clásico que hoy sigue emocionando y demostrando por qué BMW es 'el placer de conducir'.
