Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
245CV
Par
540Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
6.3s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1795kg
Precio
54,508€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 8v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
180 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 530d Aut. · 245 CV (2010)
Descripción general
El BMW Serie 5 de 2010, en su versión 530d, es la encarnación de la berlina ejecutiva por excelencia. Un vehículo que no solo te transporta, sino que transforma cada viaje en una experiencia memorable, combinando una elegancia atemporal con la fuerza arrolladora de su corazón diésel de seis cilindros.
Experiencia de conducción
Al volante, la sensación es de poder absoluto y refinamiento total. El empuje de sus 540 Nm de par es instantáneo y te pega al asiento con una suavidad pasmosa, cortesía de su caja automática de 8 velocidades. Es un devorador de kilómetros que te aísla del mundo exterior, ofreciendo un aplomo y una precisión en curva que te hacen sentir en total control, como si el coche fuera una extensión de tus propios pensamientos.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte en movimiento. Las líneas fluidas y musculosas recorren una carrocería larga y baja, proyectando una imagen de prestigio y dinamismo. Por dentro, el habitáculo te abraza con materiales de primera calidad y una ergonomía perfectamente estudiada, donde cada mando está orientado hacia el conductor, creando una atmósfera de lujo y concentración.
Tecnología y características
Para su época, el Serie 5 estaba a la vanguardia. El sistema iDrive centralizaba el control del vehículo de forma intuitiva, mientras que su chasis, con suspensión de paralelogramo deformable y dirección eléctrica, ofrecía un equilibrio perfecto entre confort y agilidad. Tecnologías como la inyección directa por conducto común y un turbo de geometría variable demostraban el ingenio de BMW para crear un motor tan potente como eficiente.
Competencia
En el olimpo de las berlinas alemanas, sus rivales directos eran el Audi A6 y el Mercedes-Benz Clase E. Mientras el Audi apostaba por la tracción quattro y un diseño más tecnológico, y el Mercedes priorizaba el confort supremo, el BMW 530d se distinguía por ser la opción más pasional y gratificante para quien de verdad ama conducir.
Conclusión
El BMW 530d de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la cumbre de una era en la que los motores diésel podían ser emocionantes, eficientes y nobles. Es la elección perfecta para quien busca un rendimiento excepcional, un confort de primera clase y una calidad de construcción que perdura en el tiempo, un futuro clásico que sigue emocionando hoy.
