Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
299CV
Par
600Nm
Consumo
6.1l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
5.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1825kg
Precio
59,400€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 8v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
220 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 535d · 299 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW Serie 5 535d de 2010 es la encarnación de la berlina ejecutiva perfecta. Un coche que te susurra al oído promesas de viajes interminables, combinando una fuerza descomunal con una elegancia atemporal. Es el puño de hierro en guante de seda, un devorador de kilómetros que redefine lo que un diésel puede llegar a ser.
Experiencia de conducción
Pisar el acelerador es desatar una tormenta controlada. Los 600 Nm de par te pegan al asiento desde apenas 1500 revoluciones, con una contundencia que parece no tener fin. La caja automática de 8 velocidades trabaja en perfecta simbiosis con el motor de 6 cilindros, ofreciendo cambios imperceptibles y una respuesta instantánea. La propulsión trasera te conecta con el asfalto, transmitiendo una sensación de control y agilidad que te hace olvidar sus casi 5 metros de longitud. Es pura potencia refinada, un misil de crucero para el día a día.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: sobrio, musculoso y profundamente elegante. Abandonó las controvertidas líneas de su predecesor para abrazar una estética más clásica y atlética que ha envejecido maravillosamente. El largo capó y la cabina retrasada gritan 'BMW'. Por dentro, el ambiente es un santuario de calidad, con materiales nobles y un ajuste perfecto. El puesto de conducción te envuelve, orientado hacia el placer de conducir, creando una conexión íntima entre hombre y máquina.
Tecnología y características
Para su época, el Serie 5 F10 era una proeza tecnológica. El sistema iDrive, ya maduro, centralizaba el control del vehículo de forma intuitiva. Pero la verdadera magia estaba bajo la piel: un chasis avanzado con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes que lograba un equilibrio sublime entre confort y deportividad, y una dirección con asistencia eléctrica que se adaptaba a la velocidad para ofrecer siempre el tacto perfecto.
Competencia
En el olimpo de las berlinas diésel de altas prestaciones, sus rivales eran titanes. El Audi A6 3.0 TDI Quattro ofrecía la seguridad de su tracción total y un diseño más tecnológico, mientras que el Mercedes-Benz E 350 CDI apostaba por un confort supremo y una imagen de estatus inigualable. Frente a ellos, el BMW 535d siempre fue el atleta, la opción para quien anteponía las sensaciones y el puro placer de conducir por encima de todo.
Conclusión
El BMW 535d no es solo un coche, es una experiencia. Es la herramienta definitiva para cruzar continentes con una comodidad imperial y un rendimiento que avergüenza a muchos deportivos. Representa un pináculo en la era de los grandes motores diésel, un equilibrio casi perfecto entre prestaciones, eficiencia y placer de conducción que hoy se siente nostálgico y especial. Un futuro clásico, sin duda.
