Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
204CV
Par
450Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
236km/h
Peso
1765kg
Precio
46,800€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 525d · 204 CV (2010)
Descripción general
El BMW Serie 5 de la generación F10 representa la quintaesencia de la berlina ejecutiva, y en su versión 525d de 2010, nos encontramos ante una máquina que destila equilibrio y poder. Es el coche que te da la bienvenida a un mundo de refinamiento y prestaciones, donde cada viaje se convierte en una experiencia memorable, impulsado por un corazón diésel de seis cilindros que prometía eficiencia sin sacrificar el alma deportiva de BMW.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 525d es sentir cómo la ingeniería alemana te abraza. El empuje de sus 204 caballos y el torrente de 450 Nm de par desde bajas vueltas es una caricia contundente que te pega al asiento con una suavidad exquisita. La propulsión trasera y el cambio manual de seis velocidades te conectan directamente con el asfalto, recordándote que conducir puede ser un arte. Su chasis es una obra maestra, capaz de devorar kilómetros de autopista con un aplomo imperial y, al mismo tiempo, dibujar curvas con una agilidad que desafía su tamaño.
Diseño y estética
El diseño del F10 fue un regreso a la elegancia clásica y atlética de BMW. Sus proporciones son perfectas: un capó largo y musculoso, una cabina retrasada y una zaga corta y poderosa. Cada línea fluye con una armonía que transmite movimiento incluso en parado. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad y ergonomía, con un salpicadero orientado al conductor que te hace sentir el centro del universo. Los materiales nobles y el ajuste preciso de cada componente crean una atmósfera de lujo discreto y duradero.
Tecnología y características
En su momento, este Serie 5 era un escaparate tecnológico. Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, la dirección con asistencia eléctrica variable, el chasis avanzado y el motor de aluminio con inyección directa por conducto común eran la vanguardia. El sistema iDrive centralizaba el control del vehículo de una forma intuitiva para la época, ofreciendo una conexión hombre-máquina que sentó las bases para los coches modernos. Era tecnología al servicio del placer de conducir, no una distracción.
Competencia
En el olimpo de las berlinas de su tiempo, el BMW 525d se medía con titanes como el Mercedes-Benz Clase E, el eterno rival que jugaba la carta del confort supremo y la elegancia señorial, y el Audi A6, que oponía su vanguardista tracción Quattro y un diseño interior minimalista y tecnológico. Cada uno ofrecía una interpretación distinta del lujo y las prestaciones, pero el BMW siempre destacó por ser la opción más pasional y gratificante para quien ama conducir.
Conclusión
El BMW 525d de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es la prueba de que se puede tener todo: una berlina espaciosa y cómoda, una máquina de devorar kilómetros con una eficiencia sorprendente y un deportivo que te dibuja una sonrisa en cada curva. Es un vehículo que envejece con una dignidad increíble, manteniendo intacto su carácter y su capacidad para emocionar. Una elección del corazón y la razón, un clásico moderno desde el día que salió del concesionario.
