BMW 550i · 408 CV (2010)

2010
Gasolina
RWD
Automático 8v

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

408CV

Par

600Nm

Consumo

10.4l/100

Emisiones

243g/km

0-100 km/h

5s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1905kg

Precio

77,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 8v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

70 L

Potencia

300 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima408 CV / 300 kW
Par máximo600 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero520 L

Análisis detallado del BMW 550i · 408 CV (2010)

Descripción general

El BMW 550i de 2010 representa la cúspide de la Serie 5 de su generación, un lobo con piel de cordero que esconde bajo su capó un corazón V8 biturbo. Es la berlina ejecutiva definitiva para quien busca un equilibrio sublime entre el lujo discreto y una potencia descomunal, una declaración de intenciones sobre ruedas que redefine el placer de conducir.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es una experiencia visceral. La entrega de sus 408 CV es instantánea y abrumadora, un torrente de fuerza que te pega al asiento con una suavidad imperial gracias a su caja automática de 8 velocidades. El sonido del V8 es una melodía adictiva, grave y poderosa. A pesar de su tamaño, se siente ágil y plantado en el asfalto, transmitiendo una confianza absoluta tanto en largos viajes por autopista como en carreteras sinuosas, donde su alma deportiva sale a relucir.

Diseño y estética

Su diseño es una obra maestra de elegancia y músculo contenido. Las líneas fluidas y la clásica parrilla de doble riñón le otorgan una presencia imponente pero sofisticada. Por dentro, el habitáculo te envuelve en un ambiente de lujo y calidad suprema, con materiales nobles y un ajuste perfecto que te hacen sentir en un coche de una categoría superior. Cada detalle está pensado para el confort y la ergonomía, creando un santuario de tranquilidad y control.

Tecnología y características

Para su época, el 550i era un escaparate tecnológico. El sistema iDrive centralizaba el control del vehículo de forma intuitiva, mientras que su chasis con suspensión de paralelogramo deformable y la dirección con asistencia eléctrica ofrecían un comportamiento dinámico excepcional. Era un coche que se adelantaba a su tiempo, integrando soluciones de ingeniería avanzada para maximizar tanto el confort como la eficacia en la conducción.

Competencia

En el olimpo de las berlinas de altas prestaciones, el 550i se medía con titanes como el Mercedes-Benz E 500, con su propio y carismático V8, y el Audi A6 4.2 FSI o su versión sobrealimentada 3.0 TFSI. Cada uno ofrecía una interpretación diferente del lujo y la deportividad, pero el BMW siempre destacó por su conexión única entre el conductor y la máquina.

Conclusión

El BMW 550i no es solo un coche, es una emoción. Es la elección perfecta para el conductor que valora la ingeniería de precisión, desea una potencia que quita el aliento sin necesidad de alardear y busca el confort de una gran berlina para el día a día. Es una joya de la automoción, un futuro clásico que combina lo mejor de dos mundos de una manera que solo BMW sabe hacer.