Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
408CV
Par
600Nm
Consumo
10.4l/100
Emisiones
242g/km
0-100 km/h
5s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1905kg
Precio
79,800€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
70 L
300 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 550i Berlina · 408 CV (2011-2012)
Descripción general
El BMW 550i de la generación F10 no es simplemente una berlina de lujo; es una declaración de intenciones. Representa la cúspide de la Serie 5 de su época, justo un escalón por debajo del mítico M5, ofreciendo un equilibrio magistral entre la elegancia de un coche ejecutivo y la fuerza bruta de un deportivo de corazón V8.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 550i es despertar una bestia dormida. El motor V8 biturbo de 4.4 litros y 408 caballos empuja con una contundencia que te pega al asiento, entregando sus 600 Nm de par desde muy bajas vueltas en un torrente de potencia inagotable y refinada. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5 segundos se siente visceral, acompañada por el discreto pero embriagador murmullo del motor. La tracción trasera y un chasis soberbio te conectan con el asfalto, transmitiendo una agilidad y un aplomo que desafían sus casi dos toneladas de peso. Es un coche que te hace sentir poderoso, capaz de devorar kilómetros en la autopista con un confort absoluto o de dibujar sonrisas en una carretera de curvas.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 5 F10 es una oda a la elegancia atemporal y a las proporciones clásicas de la marca. Abandonando las líneas más controvertidas de su predecesor, este modelo regresó a una silueta más fluida y atlética, con un capó largo, una zaga corta y la inconfundible curva Hofmeister. Su presencia en la carretera es imponente pero sofisticada. Por dentro, el habitáculo te envuelve en un ambiente de lujo y tecnología, con materiales de primera calidad y una ergonomía perfectamente estudiada que orienta cada control hacia el conductor, creando una simbiosis perfecta entre hombre y máquina.
Tecnología y características
En su momento, el 550i era un escaparate tecnológico. Su motor V8 con inyección directa y doble turbocompresor era una obra de ingeniería. Estaba asociado a una avanzada caja de cambios automática de 8 velocidades que ofrecía transiciones imperceptibles y una eficiencia sorprendente para su potencia. El chasis contaba con suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección eléctrica con asistencia variable, elementos que garantizaban un comportamiento dinámico de primer nivel sin sacrificar el confort. El sistema de infoentretenimiento iDrive centralizaba el control del vehículo de una forma intuitiva y completa para la época.
Competencia
En el exclusivo club de las berlinas V8, el BMW 550i se medía con titanes alemanes. Su rival más directo era el Mercedes-Benz E 500, que ofrecía un enfoque más orientado al lujo y al confort supremo. Otro gran competidor era el Audi A6 con motor TFSI y su infalible tracción integral quattro, que garantizaba una motricidad excepcional en cualquier condición. Frente a ellos, el BMW 550i siempre defendió su trono como la opción más pasional y gratificante para el conductor entusiasta.
Conclusión
El BMW 550i es mucho más que un coche rápido; es una experiencia de conducción en peligro de extinción. Es el sedán perfecto para quien busca prestaciones de superdeportivo envueltas en un traje discreto y elegante. Su dualidad es su mayor virtud: es un viajero incansable y confortable, pero también un deportivo emocionante que te recompensa cada vez que le exiges. Poseer uno es atesorar una de las últimas grandes berlinas con motor V8, una joya mecánica que combina lujo, potencia y el puro placer de conducir.
