BMW 520d · 184 CV (2010)

2010
Gasóleo
RWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

184CV

Par

380Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

132g/km

0-100 km/h

8.1s

Vel. Máx.

227km/h

Peso

1715kg

Precio

40,800

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

520 L

Depósito

70 L

Potencia

135 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima184 CV / 135 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero520 L

Análisis detallado del BMW 520d · 184 CV (2010)

Descripción general

El BMW Serie 5 de 2010, en su versión 520d, se presenta como una berlina de lujo que combina la elegancia característica de la marca bávara con una eficiencia sorprendente para su segmento. Con un motor diésel de 184 CV, este modelo promete una experiencia de conducción refinada y un consumo contenido, ideal para quienes buscan un equilibrio entre prestaciones y economía.

Experiencia de conducción

Al volante del BMW 520d, la sensación es de control absoluto y confort. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrece una precisión milimétrica, mientras que la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes absorbe las irregularidades del camino con una suavidad excepcional. El motor, a pesar de ser diésel, entrega su potencia de forma lineal y contundente, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 8.1 segundos y una velocidad máxima de 227 km/h. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción más interactiva y gratificante. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo la carretera pero sin sufrir sus imperfecciones.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 de 2010 es una declaración de intenciones. Sus líneas fluidas y elegantes, con una longitud de casi 4.9 metros, le otorgan una presencia imponente y sofisticada. La parrilla de doble riñón, los faros afilados y las proporciones equilibradas son inconfundiblemente BMW. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es sobresaliente, creando un ambiente de lujo y funcionalidad. Cada detalle está pensado para el confort de los ocupantes, desde los asientos hasta la disposición ergonómica de los controles. Es un diseño atemporal que sigue atrayendo miradas y transmitiendo una sensación de prestigio.

Tecnología y características

A pesar de ser un modelo de 2010, el BMW 520d incorpora tecnología avanzada para su época. El motor diésel de 1995 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de ingeniería eficiente. Además, cuenta con el sistema Stop/Start, que contribuye a reducir el consumo y las emisiones. La dirección asistida eléctrica y los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan una seguridad activa de primer nivel. Aunque no disponga de las pantallas táctiles y la conectividad de los modelos actuales, su tecnología se centra en la mecánica y la dinámica de conducción, ofreciendo una experiencia pura y directa.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas premium, el BMW 520d de 2010 se enfrentaba a duros rivales como el Mercedes-Benz Clase E, el Audi A6 y el Lexus GS. Cada uno con sus propias fortalezas, el BMW destacaba por su dinamismo de conducción, su eficiencia y su inconfundible estilo deportivo-elegante. Mientras que el Mercedes-Benz ofrecía un confort superlativo y el Audi una tracción integral superior en algunas versiones, el BMW se posicionaba como la opción preferida para aquellos que valoraban una experiencia de conducción más conectada y emocionante.

Conclusión

El BMW 520d de 2010 es una berlina que, incluso hoy, sigue siendo una opción muy atractiva. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un diseño elegante y atemporal, y una dinámica de conducción excepcional, lo convierten en un coche muy completo. Es un vehículo que no solo te lleva del punto A al B, sino que te hace disfrutar del viaje, ofreciendo confort, prestigio y un toque de deportividad. Un clásico moderno que demuestra que la ingeniería alemana puede ser emocionante y práctica a la vez.