Especificaciones y análisis del BMW Serie 5
Potencia
560CV
Par
680Nm
Consumo
9.9l/100
Emisiones
232g/km
0-100 km/h
4.3s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1945kg
Precio
117,500€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
5 / 4 puertas
520 L
80 L
412 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW M5 · 560 CV (2011-2012)
Descripción general
El BMW M5 de 2010 es una berlina de altas prestaciones que encarna la esencia de la deportividad y el lujo. Con un motor V8 de 4.4 litros, inyección directa y doble turbo, este M5 entrega 560 CV de potencia y 680 Nm de par motor, cifras que lo catapultaron a la cima de su segmento en su momento. Su precio de 117.500 euros en 2012 reflejaba su exclusividad y el nivel de ingeniería que BMW M Division puso en su desarrollo. Es un coche que, a pesar de su tamaño, promete una experiencia de conducción emocionante y un rendimiento digno de un superdeportivo, todo ello envuelto en la practicidad de una berlina de cinco plazas.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW M5 de 2010 es una experiencia visceral. La aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.3 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima limitada a 250 km/h (deslimitada, mucho más) te hace sentir el poder ilimitado bajo el pie derecho. El motor V8 biturbo ruge con una melodía embriagadora, y la transmisión automática de doble embrague de 7 velocidades cambia de marcha con una rapidez y suavidad impresionantes. La dirección, aunque asistida hidráulicamente, ofrece una conexión precisa con la carretera, permitiendo sentir cada matiz del asfalto. A pesar de su peso de casi dos toneladas, el M5 se siente ágil y equilibrado en las curvas, gracias a una suspensión bien ajustada y un chasis que invita a la conducción deportiva. Es un coche que te hace sentir vivo, que te desafía y te recompensa con cada kilómetro.
Diseño y estética
El diseño del BMW M5 de 2010 es una declaración de intenciones. Aunque mantiene la elegancia inherente a la Serie 5, los detalles M lo transforman en una máquina de alto rendimiento. Las tomas de aire más grandes en el frontal, las branquias laterales con el logo M, los espejos retrovisores aerodinámicos y las cuatro salidas de escape traseras son elementos que gritan deportividad sin caer en la ostentación. Las llantas de 19 pulgadas, con neumáticos de 265 mm delante y 295 mm detrás, no solo son funcionales para el agarre, sino que también contribuyen a una postura agresiva y musculosa. En el interior, la deportividad se fusiona con el lujo, con asientos deportivos, un volante M y acabados de alta calidad que crean un ambiente sofisticado y orientado al conductor.
Tecnología y características
El BMW M5 de 2010 estaba repleto de tecnología de vanguardia para su época. Su motor V8 de 4.4 litros con inyección directa, doble turbo e intercooler era una obra maestra de la ingeniería, ofreciendo una combinación de potencia y eficiencia. La transmisión de doble embrague de 7 velocidades era un componente clave para la rapidez de los cambios y la entrega de potencia. La dirección asistida hidráulicamente sensible a la velocidad proporcionaba una respuesta precisa, mientras que los frenos de disco ventilados de 400 mm delante y 396 mm detrás garantizaban una capacidad de frenado excepcional. Además, contaba con sistemas electrónicos avanzados para el control de estabilidad y tracción, así como una suspensión adaptativa que permitía ajustar el comportamiento del coche a las preferencias del conductor. La tecnología de construcción ligera, con el uso de aluminio en el bloque y la culata del motor, también contribuía a optimizar el peso y el rendimiento.
Competencia
En el momento de su lanzamiento, el BMW M5 de 2010 se enfrentaba a rivales de la talla del Mercedes-Benz E 63 AMG y el Audi RS 6. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la berlina deportiva de lujo, pero el M5 se destacaba por su equilibrio entre deportividad pura y usabilidad diaria. Mientras que el AMG podía ser percibido como más brutal y el RS 6 como más discreto y con tracción total, el M5 ofrecía una experiencia de conducción más interactiva y orientada al conductor, con su tracción trasera y su chasis dinámico. Era un coche para aquellos que buscaban la máxima conexión con la carretera y una experiencia de conducción emocionante sin sacrificar el confort y la practicidad de una berlina de lujo.
Conclusión
El BMW M5 de 2010 es un coche que ha dejado una huella imborrable en el mundo de las berlinas deportivas. Es una máquina que combina la potencia bruta de un superdeportivo con la elegancia y la funcionalidad de un coche familiar. Su motor V8 biturbo, su transmisión de doble embrague y su chasis afinado lo convierten en un placer de conducir, tanto en la pista como en la carretera abierta. Es un testimonio de la ingeniería de BMW M Division y un coche que sigue siendo deseado por los entusiastas del motor. A pesar de su consumo combinado de 9.9 l/100km, que es razonable para su potencia, y su etiqueta DGT C, el M5 ofrece una experiencia inigualable que justifica cada euro de su precio. Es un clásico moderno que sigue emocionando y cautivando a quienes tienen el privilegio de ponerse al volante.
