BMW 520i Touring · 150 CV (2000)

1997
Gasolina
RWD
Manual 5v
BMW Serie 5 - Vista 1
BMW Serie 5 - Vista 2
BMW Serie 5 - Vista 3
BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

150CV

Par

190Nm

Consumo

9.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.6s

Vel. Máx.

212km/h

Peso

1570kg

Precio

36,211

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

410 L

Depósito

70 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero410 L

Análisis detallado del BMW 520i Touring · 150 CV (2000)

Descripción general

El BMW Serie 5 Touring de 1997, en su versión 520i, es una berlina familiar que encarna la esencia de la marca bávara: elegancia, funcionalidad y un toque deportivo. Con su motor de seis cilindros en línea y 150 CV, este modelo prometía una experiencia de conducción refinada y capaz, ideal para quienes buscaban espacio sin renunciar al placer de conducir. Su diseño atemporal y la calidad de construcción lo convirtieron en un referente en su segmento, ofreciendo una alternativa sofisticada a las berlinas tradicionales.

Experiencia de conducción

Al volante del BMW 520i Touring, la sensación es de control y suavidad. El motor de 2.0 litros, con sus 150 CV, entrega la potencia de forma lineal y progresiva, sin brusquedades, lo que lo hace muy agradable tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios manual de 5 velocidades permite exprimir el potencial del motor, mientras que la dirección precisa y la suspensión bien equilibrada ofrecen un comportamiento dinámico que invita a disfrutar de cada curva. A pesar de su tamaño, se siente ágil y estable, transmitiendo una gran confianza al conductor. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.6 segundos y una velocidad máxima de 212 km/h son cifras respetables para la época, que garantizan adelantamientos seguros y viajes placenteros.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 Touring de 1997 es un ejemplo de la elegancia funcional de BMW. Sus líneas fluidas y proporcionadas, con la característica parrilla de doble riñón y los faros dobles, le otorgan una presencia distinguida. La silueta familiar se integra armoniosamente, sin sacrificar la deportividad inherente a la marca. El interior, sobrio y ergonómico, está diseñado para el confort y la practicidad, con materiales de calidad y un acabado que resiste bien el paso del tiempo. La capacidad del maletero de 410 litros es adecuada para las necesidades familiares, y la versatilidad del formato Touring añade un plus de utilidad.

Tecnología y características

En su época, el BMW 520i Touring incorporaba tecnología avanzada para mejorar la experiencia de conducción y la seguridad. Su motor de seis cilindros en línea, con inyección indirecta, era un prodigio de ingeniería, ofreciendo un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La tracción trasera, sello distintivo de BMW, garantizaba un comportamiento dinámico superior. Aunque no contaba con las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción actuales, su equipamiento incluía elementos como frenos de disco ventilados en ambos ejes y estabilizadoras, que contribuían a una conducción segura y controlada. La construcción con bloques y culatas de aluminio en el motor también era un avance significativo en la reducción de peso y la mejora del rendimiento.

Competencia

En el segmento de las berlinas familiares premium de finales de los 90, el BMW 520i Touring se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos destacaban el Mercedes-Benz Clase E Estate, que ofrecía un confort superlativo y una imagen de lujo, y el Audi A6 Avant, conocido por su tracción quattro y su diseño elegante. Otros rivales podrían incluir el Volvo V70, con su énfasis en la seguridad y la practicidad, y el Saab 9-5 Wagon, que aportaba un toque de originalidad y un enfoque en la ergonomía. Cada uno de ellos tenía sus puntos fuertes, pero el BMW se distinguía por su equilibrio entre deportividad, lujo y funcionalidad.

Conclusión

El BMW 520i Touring de 1997 es un coche que, incluso hoy, evoca una sensación de calidad y buen hacer. Es un vehículo que combina la practicidad de un familiar con el placer de conducción que solo BMW sabe ofrecer. Su diseño atemporal, su motor suave y potente, y su comportamiento dinámico lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que buscan un clásico moderno con un toque de distinción. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de la carretera y a apreciar la ingeniería alemana en su máxima expresión. Un verdadero icono que sigue cautivando a los amantes del automóvil.