BMW 525i Touring · 192 CV (2000-2003)

1997
Gasolina
RWD
Manual 5v
BMW Serie 5 - Vista 1
BMW Serie 5 - Vista 2
BMW Serie 5 - Vista 3
BMW Serie 5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Serie 5

Potencia

192CV

Par

245Nm

Consumo

9.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1680kg

Precio

41,600

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

410 L

Depósito

70 L

Potencia

141 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima192 CV / 141 kW
Par máximo245 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero410 L

Análisis detallado del BMW 525i Touring · 192 CV (2000-2003)

Descripción general

El BMW 525i Touring de 1997 es un vehículo que encarna la esencia de la elegancia y la funcionalidad alemana. Con su motor de seis cilindros en línea y 192 CV, este familiar no solo prometía espacio y confort, sino también una experiencia de conducción dinámica y refinada, algo que BMW siempre ha sabido ofrecer. Era un coche pensado para quienes buscaban la versatilidad de un familiar sin renunciar al placer de conducir.

Experiencia de conducción

Al volante del 525i Touring, la sensación es de control absoluto y suavidad. El motor de 2.5 litros responde con una linealidad exquisita, entregando sus 192 CV de forma progresiva y con un sonido embriagador que solo un seis cilindros de BMW puede ofrecer. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos y una velocidad máxima de 235 km/h demuestran que no era un coche lento. La dirección, precisa y comunicativa, junto con una suspensión bien equilibrada (McPherson delante y paralelogramo deformable detrás), permitía disfrutar de cada curva, manteniendo siempre un alto nivel de confort para los ocupantes. La transmisión manual de 5 velocidades era un deleite para los puristas, ofreciendo cambios precisos y una conexión directa con la mecánica. Era un coche que te invitaba a devorar kilómetros con una sonrisa.

Diseño y estética

El diseño del BMW Serie 5 Touring de 1997 es un clásico atemporal. Sus líneas fluidas y elegantes, con la característica parrilla de doble riñón y los faros dobles, le otorgan una presencia imponente pero discreta. La silueta familiar se integra a la perfección, sin sacrificar la deportividad inherente a la marca. El interior, sobrio y funcional, estaba construido con materiales de alta calidad, con un salpicadero orientado al conductor y una ergonomía impecable. Cada detalle estaba pensado para ofrecer una experiencia premium, desde los asientos cómodos hasta la disposición intuitiva de los controles. Era un coche que envejecía con dignidad, manteniendo su atractivo a lo largo de los años.

Tecnología y características

Aunque de 1997, el BMW 525i Touring incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor de seis cilindros en línea con 2494 cc y 24 válvulas (4 por cilindro) destacaba por su inyección indirecta y una relación de compresión de 10.5:1, lo que garantizaba una combustión eficiente y un rendimiento óptimo. La construcción del motor con bloque y culata de aluminio contribuía a reducir el peso y mejorar la dinámica. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en ambos ejes (296 mm delante y 298 mm detrás) y barras estabilizadoras para un mejor control. La dirección de cremallera ofrecía una respuesta directa y precisa. Era un coche que, sin alardes tecnológicos superfluos, se centraba en la ingeniería mecánica de calidad para ofrecer una experiencia de conducción superior.

Competencia

En su segmento, el BMW 525i Touring competía con otros familiares premium de la época, como el Mercedes-Benz Clase E Estate y el Audi A6 Avant. Frente a ellos, el BMW destacaba por su enfoque más deportivo y su legendaria dinámica de conducción, sin renunciar al confort y la calidad. Mientras que Mercedes-Benz ofrecía un lujo más tradicional y Audi una tracción integral avanzada, el BMW se posicionaba como la opción para aquellos que valoraban la conexión con la carretera y el placer de conducir por encima de todo.

Conclusión

El BMW 525i Touring de 1997 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la perfecta armonía entre la funcionalidad de un familiar y la pasión por la conducción que solo BMW sabe infundir. Su diseño atemporal, su motor potente y refinado, y su comportamiento dinámico lo convierten en un clásico moderno. Es un vehículo que, incluso hoy, sigue ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y un nivel de calidad que pocos pueden igualar. Un coche para disfrutar en cada viaje, ya sea en solitario o en familia.