Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
245CV
Par
560Nm
Consumo
9.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.4s
Vel. Máx.
242km/h
Peso
1960kg
Precio
76,671€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
85 L
180 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 740dA · 245 CV (1998-2000)
Descripción general
El BMW Serie 7 740dA de la generación E38 no era una berlina de lujo más; fue una declaración de intenciones. En una época donde el diésel se asociaba a lo práctico y mundano, BMW se atrevió a implantar un colosal corazón V8 de gasóleo en su buque insignia, creando una máquina que redefinió el concepto de gran turismo y lujo.
Experiencia de conducción
Conducir el 740dA es sentir el empuje de una locomotora envuelta en seda. Los 560 Nm de par motor te pegan al asiento con una contundencia serena, casi infinita, desde muy bajas vueltas. No es una explosión nerviosa, sino una ola de fuerza imparable que, combinada con el aislamiento soberbio y la suavidad de su cambio automático, te permite devorar kilómetros en la autopista con una sensación de poder y tranquilidad absolutas. Es el viaje en primera clase, pero con el control total bajo tu pie derecho.
Diseño y estética
El diseño del E38 es, para muchos, el cénit de la elegancia de BMW. Sus líneas, obra de Boyke Boyer, son un ejercicio de contención y proporciones perfectas. Es largo, bajo y ancho, con una presencia imponente pero sin un ápice de arrogancia. La doble parrilla, los faros afilados y una silueta que fluye con naturalidad le otorgan un atractivo atemporal que hoy, décadas después, sigue girando cabezas y despertando admiración.
Tecnología y características
La joya de la corona era su motor M67, un V8 diésel de 3.9 litros con inyección directa por conducto común y dos turbos de geometría variable. Una proeza técnica para finales de los 90 que entregaba 245 caballos con una eficiencia sorprendente para su tamaño y peso. Más allá del motor, equipaba lo mejor de la época en confort y seguridad, con un chasis afinado para ofrecer ese equilibrio mágico entre comodidad de crucero y la agilidad dinámica que se espera de un BMW.
Competencia
Su principal adversario fue, sin duda, el Mercedes-Benz Clase S, que respondería con el S 400 CDI. También el Audi A8 con sus potentes motores TDI V8 plantaba cara. Sin embargo, el BMW siempre jugó la carta de la deportividad. Mientras sus rivales se centraban en el confort puro, el Serie 7 ofrecía una conexión más directa con la carretera, una experiencia de conducción que involucraba y emocionaba, demostrando que una gran berlina diésel también podía ser un coche para el conductor.
Conclusión
El BMW 740dA E38 es más que un coche; es un hito. Representa la audacia de una marca que rompió moldes y demostró que el lujo, las altas prestaciones y la eficiencia diésel podían coexistir en perfecta armonía. Un auténtico puño de hierro en guante de terciopelo, un clásico moderno cuyo legado perdura como uno de los grandes sedanes de la historia, un rey de la carretera con un corazón tan noble como poderoso.




