Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
218CV
Par
500Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
1975kg
Precio
67,500€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
160 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 730d · 218 CV (2002-2005)
Descripción general
El BMW Serie 7 de 2002, en su versión 730d, representa la cúspide del lujo y la ingeniería alemana de principios de los 2000. Con una estética que marcó un antes y un después, este sedán de gran tamaño no solo ofrecía un confort excepcional, sino también un rendimiento diésel sorprendente para su época. Su presencia imponente y su interior suntuoso lo convertían en el coche ideal para aquellos que buscaban distinción y una experiencia de conducción superior.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 730d, la sensación es de absoluto control y refinamiento. El motor diésel de 218 CV, con su generoso par de 500 Nm, empuja con una suavidad y contundencia que sorprende, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en solo 8 segundos. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia de forma impecable, haciendo que cada viaje sea un placer. La suspensión, aunque firme, absorbe las irregularidades del camino con maestría, ofreciendo un confort de marcha inigualable. La dirección, precisa y sensible a la velocidad, transmite confianza en cada curva, mientras que los frenos de disco ventilados en ambos ejes garantizan una detención segura y eficaz. Es un coche que invita a devorar kilómetros con una sonrisa, sintiendo la carretera pero sin sufrir sus imperfecciones.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 7 de 2002 fue, y sigue siendo, un tema de conversación. Con una longitud de más de 5 metros y una anchura de 1.9 metros, su silueta es imponente y elegante. Las líneas fluidas y la característica parrilla de doble riñón de BMW le otorgan una presencia inconfundible. El interior es un santuario de lujo, con materiales de alta calidad, acabados exquisitos y un diseño ergonómico que pone todo al alcance del conductor. Los asientos, amplios y cómodos, invitan a largos viajes, mientras que el maletero de 500 litros ofrece espacio suficiente para el equipaje de toda la familia. Es un diseño que, aunque polarizador en su momento, ha envejecido con una dignidad notable, manteniendo su estatus de icono.
Tecnología y características
En 2002, el BMW Serie 7 730d estaba a la vanguardia tecnológica. Su motor diésel de 2.993 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un prodigio de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 6 velocidades era una de las más avanzadas de su tiempo, ofreciendo cambios suaves y rápidos. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y la conectividad moderna, su sistema de infoentretenimiento y sus asistentes de conducción eran punteros. La suspensión independiente en ambos ejes, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, garantizaban un comportamiento dinámico excepcional. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad completaba un paquete tecnológico impresionante para su época.
Competencia
En el segmento de las berlinas de lujo, el BMW Serie 7 730d se enfrentaba a pesos pesados como el Mercedes-Benz Clase S y el Audi A8. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y el rendimiento, pero el BMW se distinguía por su enfoque en la dinámica de conducción y su diseño audaz. Otros competidores incluían modelos de Lexus o Jaguar, aunque con una menor cuota de mercado en Europa. El 730d se posicionaba como una opción atractiva para aquellos que buscaban una combinación de lujo, potencia diésel y una experiencia de conducción más deportiva.
Conclusión
El BMW Serie 7 730d de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un referente de lujo y prestaciones. Su motor diésel ofrece un equilibrio perfecto entre potencia y eficiencia, mientras que su interior y su diseño exterior continúan atrayendo miradas. Es un vehículo que invita a disfrutar de cada viaje, ofreciendo un confort y una seguridad excepcionales. Para los amantes de los coches con carácter y una ingeniería sólida, este Serie 7 es una elección que no defraudará, un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.




