Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
231CV
Par
300Nm
Consumo
10.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.1s
Vel. Máx.
237km/h
Peso
1790kg
Precio
69,900€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 730i · 231 CV (2003-2005)
Descripción general
El BMW Serie 7 de 2002, en su versión 730i, se presenta como una berlina de lujo que marcó un antes y un después en la marca. Con un precio de 69.900 euros en su lanzamiento, este vehículo no solo ofrecía un motor de gasolina de 231 CV, sino que también introducía innovaciones que lo posicionaban a la vanguardia de su segmento. Su diseño, aunque controvertido para algunos, sentó las bases de la estética BMW para los años venideros, combinando elegancia y una presencia imponente en la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del BMW 730i, la sensación es de puro dominio. El motor de seis cilindros en línea, con 2979 cc, entrega 231 CV a 5900 rpm y un par motor de 300 Nm a 3500 rpm, lo que se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.1 segundos y una velocidad máxima de 237 km/h. La transmisión automática de 6 velocidades con convertidor de par funciona con una suavidad exquisita, haciendo que los cambios sean casi imperceptibles. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los estabilizadores en ambos ejes, proporciona un equilibrio perfecto entre confort y dinamismo. La dirección de cremallera, sensible a la velocidad, ofrece una precisión que invita a disfrutar de cada curva, mientras que los frenos de disco ventilados de 324 mm en ambos ejes garantizan una detención segura y eficaz. A pesar de sus 1790 kg de peso, el coche se siente ágil y plantado, transmitiendo una confianza inquebrantable al conductor. El consumo combinado de 10.6 l/100km es razonable para un vehículo de su tamaño y prestaciones, aunque en ciudad puede ascender a 15.5 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 7 de 2002 fue obra de Chris Bangle y generó un gran debate en su momento. Sus líneas, más atrevidas y menos conservadoras que las de sus predecesores, rompían con la tradición y marcaban una nueva dirección estética para BMW. Con una longitud de 5029 mm, una anchura de 1902 mm y una altura de 1492 mm, el 730i proyecta una imagen de majestuosidad y solidez. La distancia entre ejes de 2990 mm contribuye a un habitáculo espacioso y confortable. Los detalles como los faros delanteros y traseros, la parrilla de doble riñón y las llantas de 17 pulgadas (225/60 R17 W) le otorgan una personalidad inconfundible. El maletero de 500 litros es generoso, adecuado para viajes largos con equipaje.
Tecnología y características
El BMW Serie 7 de 2002 fue un escaparate tecnológico. Aunque los datos proporcionados no detallan todas las innovaciones, sabemos que incorporaba un motor de gasolina con inyección indirecta y admisión variable, lo que optimizaba la entrega de potencia y la eficiencia. La transmisión automática de 6 velocidades era una de las más avanzadas de su tiempo, ofreciendo una experiencia de conducción refinada. La dirección sensible a la velocidad mejoraba la maniobrabilidad a bajas velocidades y la estabilidad en autopista. Aunque no se especifica, es de esperar que contara con sistemas de seguridad activa y pasiva de última generación para la época, como ABS, control de tracción y múltiples airbags. La construcción del motor con bloque y culata de aluminio contribuía a reducir el peso y mejorar la dinámica del vehículo.
Competencia
En el segmento de las berlinas de lujo, el BMW Serie 7 de 2002 se enfrentaba a pesos pesados como el Mercedes-Benz Clase S y el Audi A8. El Mercedes-Benz Clase S ofrecía un confort superlativo y una imagen más tradicional, mientras que el Audi A8 destacaba por su tracción integral quattro y su construcción en aluminio. El Lexus LS también era un competidor a tener en cuenta, conocido por su fiabilidad y suavidad. El BMW 730i se diferenciaba de sus rivales por su enfoque más dinámico y su diseño vanguardista, atrayendo a aquellos que buscaban una experiencia de conducción más emocionante sin renunciar al lujo y la sofisticación.
Conclusión
El BMW Serie 7 730i de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo. Su combinación de un potente motor de seis cilindros, una transmisión suave y un chasis equilibrado lo convierten en una berlina de lujo con un marcado carácter deportivo. Su diseño, aunque polarizador en su momento, ha envejecido con dignidad y sigue siendo reconocible al instante. Es un coche para aquellos que aprecian la ingeniería alemana, el confort en viajes largos y la emoción de conducir una máquina bien hecha. Su consumo, aunque elevado para los estándares actuales, era competitivo en su época. En definitiva, el 730i es un clásico moderno que ofrece una experiencia de conducción gratificante y un nivel de lujo que aún hoy impresiona.




