Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
299CV
Par
700Nm
Consumo
9.5l/100
Emisiones
251g/km
0-100 km/h
6.8s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2115kg
Precio
93,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
220 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 745d · 299 CV (2005-2007)
Descripción general
El BMW 745d de 2005 no era simplemente una berlina de lujo; era una declaración de poderío tecnológico y una oda al motor diésel en su máxima expresión. En una época donde los grandes motores de gasóleo representaban el culmen del rendimiento para largos viajes, este Serie 7 se erigía como un coloso, un buque insignia que fusionaba una opulencia abrumadora con la fuerza descomunal de un V8 diésel, creando una experiencia de conducción única y memorable.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 745d es sentir el empuje de una locomotora. Los 700 Nm de par motor te aplastan contra el asiento desde apenas 1750 revoluciones, proporcionando una aceleración inagotable y serena, sin estridencias. No es la velocidad explosiva, sino una fuerza constante y majestuosa que hace que los adelantamientos y las incorporaciones sean un mero trámite. Su peso se traduce en un aplomo imperturbable en autopista, donde el silencio y el confort te aíslan del mundo exterior, convirtiendo cada viaje en una experiencia de primera clase.
Diseño y estética
Nacido bajo la controvertida era de Chris Bangle, el diseño del Serie 7 de 2005 (el facelift del E65) suavizó las líneas más radicales de su predecesor, logrando una estética más armoniosa pero igualmente imponente. Su presencia es innegable, con un frontal poderoso y una zaga característica que, aunque criticada en su día, le otorga una personalidad única. Es un diseño que ha madurado con el tiempo, evocando una sensación de lujo sólido y una audacia que lo distingue de las berlinas más convencionales.
Tecnología y características
Para su tiempo, este coche era una auténtica proeza tecnológica. Fue uno de los pioneros en integrar un sistema de infoentretenimiento centralizado con el primer iDrive, un precursor de las interfaces que hoy son estándar. Más allá de la pantalla, equipaba suspensiones adaptativas, una avanzada inyección common-rail para su V8 y una cantidad de electrónica dedicada al confort y la seguridad que te hacía sentir a bordo de una nave del futuro. Conducirlo era experimentar la vanguardia automotriz de mediados de los 2000.
Competencia
En el olimpo de las grandes berlinas alemanas, sus rivales directos eran titanes como el Mercedes-Benz Clase S, especialmente en su versión S 400 CDI, y el Audi A8 con su potente motor 4.2 TDI. Mientras el Mercedes ofrecía un confort supremo y el Audi destacaba por su tracción quattro y su construcción en aluminio, el BMW 745d siempre se guardó la carta de una dinámica de conducción ligeramente más implicada y deportiva, fiel a la filosofía de la marca, incluso en este formato de lujo extremo.
Conclusión
El BMW 745d es más que un coche; es el recuerdo de una era de excesos y brillantez en la ingeniería. Representa la audaz apuesta por un V8 diésel en el segmento más lujoso, ofreciendo una combinación de fuerza bruta y refinamiento exquisito que hoy resulta casi extinta. Es una máquina compleja, exigente en su mantenimiento, pero que recompensa con una sensación de poder y confort inigualables. Un futuro clásico para quien valore la opulencia mecánica y el placer de devorar kilómetros sin esfuerzo.




