Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
329CV
Par
750Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
239g/km
0-100 km/h
6.6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2115kg
Precio
97,400€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
242 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 745d · 329 CV (2008)
Descripción general
El BMW Serie 7 745d de 2008 no era simplemente una berlina de lujo, era la máxima expresión del poderío diésel en una época dorada para los grandes motores. Representaba la cumbre de la ingeniería de Múnich, un buque insignia diseñado para dominar la carretera con una combinación sublime de fuerza bruta, confort imperial y prestigio incontestable. Era el coche para quien lo quería todo: prestaciones, autonomía y un estatus que se sentía en cada kilómetro.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 745d es una experiencia que redefine el concepto de empuje. Los 750 Nm de par te pegan al asiento con una fuerza serena, casi silenciosa, como una ola imparable que no parece tener fin. No hay brusquedad, solo una entrega de potencia masiva y constante que hace que los adelantamientos sean un mero trámite y los viajes largos un placer adictivo. La sensación es la de pilotar una locomotora de alta velocidad envuelta en cuero y madera, completamente aislado del mundo exterior, donde el único sonido perceptible es el murmullo grave y poderoso de su V8 diésel, un recordatorio constante de la bestia que duerme bajo el capó.
Diseño y estética
El diseño del Serie 7 de esta generación, suavizado en su restyling, transmite una autoridad imponente. Sus líneas, que en su día fueron audaces, han madurado para proyectar una elegancia atemporal y una presencia que no deja indiferente. Es un coche grande, musculoso y señorial. Por dentro, el habitáculo te acoge en un ambiente de lujo minimalista, donde el revolucionario sistema iDrive limpió la consola de botones, creando un espacio tecnológico y sereno. La calidad de los materiales es excepcional, generando una atmósfera de opulencia y solidez que te hace sentir en un salón de primera clase.
Tecnología y características
En su momento, este Serie 7 era una vitrina tecnológica sobre ruedas. Fue uno de los pioneros en integrar casi todas las funciones del vehículo en un único mando central, el iDrive, sentando las bases de los sistemas de infoentretenimiento actuales. Su motor V8 biturbo diésel con inyección por conducto común era una obra de arte de la ingeniería, mientras que su chasis con suspensiones activas y dirección sensible a la velocidad garantizaba un equilibrio perfecto entre un confort soberbio en autopista y una agilidad sorprendente para su tamaño en carreteras secundarias.
Competencia
En el olimpo de las grandes berlinas diésel, sus rivales directos eran titanes como el Mercedes-Benz S 420 CDI y el Audi A8 4.2 TDI. El Mercedes representaba el confort absoluto, una alfombra voladora que priorizaba la suavidad por encima de todo. El Audi, con su tracción quattro y su construcción en aluminio, era el estandarte de la tecnología y la seguridad en cualquier clima. Frente a ellos, el BMW 745d se erigía como la opción del conductor, el que ofrecía las sensaciones más dinámicas y una conexión más directa con la carretera sin sacrificar un ápice de lujo.
Conclusión
El BMW 745d es mucho más que un coche; es el testamento de una era en la que la opulencia y la fuerza diésel alcanzaron su cenit. Es un transatlántico de asfalto, capaz de cruzar continentes a velocidades de vértigo con un consumo contenido y un confort regio. Conducirlo es sentir el poder en estado puro, envuelto en el máximo lujo posible. Hoy, es un futuro clásico que representa la audacia de una marca que no tuvo miedo de poner un corazón diésel en su joya de la corona, creando una máquina inolvidable.




