Especificaciones y análisis del BMW Serie 7
Potencia
306CV
Par
390Nm
Consumo
11.2l/100
Emisiones
268g/km
0-100 km/h
6.9s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2010kg
Precio
93,400€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
5 / 4 puertas
500 L
88 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 740Li · 306 CV (2008)
Descripción general
El BMW Serie 7 de 2005, en su versión 740Li, representa la cúspide del lujo y la ingeniería alemana de su época. Con una carrocería larga que acentúa su presencia imponente, este sedán de alta gama fue diseñado para ofrecer una experiencia de conducción y viaje inigualable, combinando un motor potente con un confort excepcional. Su precio de 93.400 € en 2008 lo posicionaba como un vehículo exclusivo, destinado a aquellos que buscaban lo mejor en prestaciones y sofisticación.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW 740Li es una experiencia que evoca una mezcla de poder y serenidad. El motor de gasolina V8 de 4.0 litros, con 306 CV, entrega una aceleración suave pero contundente, capaz de alcanzar los 100 km/h en solo 6.9 segundos. La transmisión automática de 6 velocidades gestiona la potencia con una fluidez impecable, haciendo que cada cambio sea casi imperceptible. A pesar de su tamaño y peso de más de 2000 kg, la dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad y las suspensiones McPherson delanteras y de paralelogramo deformable traseras, ambas con estabilizadoras, proporcionan una estabilidad y un aplomo en carretera que inspiran confianza. El confort es supremo, con un habitáculo insonorizado que aísla a los ocupantes del mundo exterior, permitiendo disfrutar de cada viaje con una tranquilidad absoluta. Sin embargo, su consumo combinado de 11.2 l/100km nos recuerda que la potencia y el lujo tienen su precio en el surtidor.
Diseño y estética
El diseño del BMW Serie 7 de 2005 es una declaración de elegancia y autoridad. Su carrocería larga, con 5179 mm de longitud, 1902 mm de anchura y 1484 mm de altura, le confiere una silueta majestuosa y proporcionada. La distancia entre ejes de 3128 mm no solo contribuye a su estabilidad, sino que también maximiza el espacio interior, especialmente para los ocupantes traseros. Las líneas fluidas y las superficies limpias, características de BMW, se combinan con detalles cromados y unas llantas de 18 pulgadas (245/50 R18) que realzan su carácter premium. Es un diseño que, aunque anclado en su época, mantiene una presencia atemporal y sofisticada, proyectando una imagen de distinción y buen gusto.
Tecnología y características
El BMW 740Li de 2005 estaba a la vanguardia tecnológica de su tiempo. Su motor V8 de 4.0 litros, con inyección indirecta y una relación de compresión de 10.5, demostraba la maestría de BMW en ingeniería mecánica. La construcción del bloque y la culata en aluminio contribuía a la reducción de peso y a la eficiencia térmica. La transmisión automática de 6 velocidades era un referente en suavidad y rapidez. Aunque no contaba con sistemas Start/Stop o tecnologías híbridas que hoy son comunes, su equipamiento incluía dirección sensible a la velocidad y un sistema de frenos de disco ventilados de gran tamaño (348 mm delante y 345 mm detrás) para garantizar una detención segura. El enfoque tecnológico se centraba en la optimización del rendimiento, el confort y la seguridad activa y pasiva, ofreciendo una experiencia de conducción refinada y controlada.
Competencia
En el segmento de las berlinas de lujo, el BMW 740Li de 2005 se enfrentaba a competidores de la talla del Mercedes-Benz Clase S, el Audi A8 y el Lexus LS. Cada uno ofrecía su propia interpretación del lujo y la sofisticación, pero el Serie 7 se distinguía por su enfoque en la dinámica de conducción, sin sacrificar el confort. Frente a la elegancia más clásica del Clase S o la tracción integral del A8, el 740Li ofrecía una experiencia más orientada al conductor, con un motor potente y una puesta a punto del chasis que invitaba a disfrutar de la carretera, manteniendo al mismo tiempo un habitáculo suntuoso y tecnológicamente avanzado para sus pasajeros.
Conclusión
El BMW 740Li de 2005 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la perfecta armonía entre el lujo, la potencia y la ingeniería de precisión. Su diseño atemporal, su motor V8 que entrega una fuerza imponente y su interior que envuelve en confort, lo convierten en un vehículo que, incluso hoy, sigue siendo un referente de la automoción de alta gama. Es un coche para aquellos que aprecian la calidad, el rendimiento y la exclusividad, un compañero de viaje que transforma cada trayecto en una experiencia memorable. Aunque su consumo pueda ser elevado para los estándares actuales, la satisfacción de conducir una máquina tan bien concebida compensa con creces cualquier inconveniente.




