Especificaciones y análisis del BMW Serie 8
Potencia
286CV
Par
440Nm
Consumo
12.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
6.6s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1780kg
Precio
78,096€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
4 / 2 puertas
320 L
90 L
210 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW 840Ci · 286 CV (1999-2000)
Descripción general
El BMW Serie 8 de la generación E31 no es solo un coche, es un manifiesto sobre ruedas. Un Gran Turismo que desafió las convenciones de su época y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un icono atemporal. El 840Ci, con su motor V8, representaba el equilibrio perfecto entre la opulencia del V12 y una deportividad más accesible, ofreciendo una puerta de entrada a una experiencia de conducción sublime y exclusiva.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del 840Ci es viajar en el tiempo a una era de ingeniería pura. El V8 de 4.4 litros no grita, canta una melodía grave y poderosa que te empuja hacia adelante con una suavidad imperial. No es un deportivo ágil de curvas cerradas, sino un devorador de kilómetros, un misil de autopista que te aísla del mundo en una burbuja de lujo y control. La caja de cambios manual de seis velocidades añade una capa de conexión hombre-máquina que hoy es casi imposible de encontrar, haciendo de cada viaje un ritual inolvidable.
Diseño y estética
Su silueta es pura audacia de los años 90. La afilada forma de cuña, la ausencia de pilar B que crea una ventana lateral ininterrumpida y, sobre todo, sus faros escamoteables, le confieren una personalidad arrolladora. Es un diseño que no envejece, sino que madura, ganando carácter con cada año que pasa. Ver un Serie 8 en la calle es detenerse a admirar una escultura, una obra de arte que fusiona elegancia y agresividad de una manera magistral.
Tecnología y características
Para su tiempo, el Serie 8 era una proeza tecnológica. Su motor V8 íntegramente de aluminio, la compleja suspensión multibrazo trasera y un nivel de equipamiento electrónico enfocado en el confort y la seguridad lo situaban en la vanguardia. Aunque hoy sus sistemas nos parezcan sencillos, representaba el pináculo de lo que BMW podía ofrecer, un escaparate de innovación envuelto en una carrocería espectacular.
Competencia
En el olimpo de los grandes coupés de finales de siglo, el 840Ci se medía con titanes como el Mercedes-Benz CL 500, que apostaba por un lujo más señorial, o el Jaguar XKR, con su encanto británico y su compresor. Frente a ellos, el BMW ofrecía una estética más futurista y una dinámica de conducción que, sin ser radical, se sentía más conectada y gratificante para el conductor entusiasta.
Conclusión
El BMW 840Ci es mucho más que un clásico moderno; es una experiencia sensorial. Es el sonido de un V8 atmosférico, la belleza de una línea que corta el viento y la satisfacción de conducir un Gran Turismo concebido en una época dorada del automóvil. No es un coche para cualquiera, es una joya para quien valora el diseño, la ingeniería y la emoción pura de la conducción. Un legado rodante que sigue enamorando.




