BMW X3 2.0i · 150 CV (2008)

2007
Gasolina
AWD
Manual 6v
BMW X3 - Vista 1
BMW X3 - Vista 2
BMW X3 - Vista 3
BMW X3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW X3

Potencia

150CV

Par

200Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

215g/km

0-100 km/h

11.5s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1730kg

Precio

40,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

480 L

Depósito

67 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito67 L
Maletero480 L

Análisis detallado del BMW X3 2.0i · 150 CV (2008)

Descripción general

El BMW X3 2.0i de 2007 se presenta como el alma de acceso a la familia X, una puerta de entrada al universo de los SUV premium de la marca bávara. En una época donde este segmento comenzaba su reinado, este X3 ofrecía la versatilidad y la posición de conducción elevada que el público anhelaba, envuelto en la promesa de calidad y dinamismo inherente a cada BMW. Es un coche que evoca la sensación de alcanzar un estatus, de poseer una pieza de ingeniería alemana pensada para durar y disfrutar.

Experiencia de conducción

Al volante, las sensaciones son de control y aplomo absoluto. Sus 150 caballos mueven el conjunto con una suavidad encomiable, sin pretensiones deportivas pero con una entrega de potencia lineal y refinada. No es un vehículo que te pegue al asiento, sino que te invita a devorar kilómetros con una tranquilidad y seguridad imperturbables, gracias a su brillante sistema de tracción total xDrive. La caja de cambios manual de seis velocidades añade una conexión mecánica que se echa de menos hoy en día, haciendo de cada viaje una experiencia serena y placentera, sintiendo el coche como una extensión de tu voluntad.

Diseño y estética

Su diseño es un testimonio de la funcionalidad y la robustez. Las líneas de la carrocería son angulosas y musculosas, transmitiendo una imagen de solidez que ha envejecido con una dignidad admirable. No busca la fluidez de los modelos actuales, sino imponer su presencia con una estética atemporal y reconocible. El interior es un santuario de ergonomía y calidad, con materiales que resisten el paso del tiempo y un diseño orientado al conductor que te hace sentir en control total. Es un habitáculo que te acoge y te aísla del mundo exterior, creando una atmósfera de lujo discreto y duradero.

Tecnología y características

Tecnológicamente, su mayor proeza es el sistema de tracción integral xDrive, una maravilla de la ingeniería de su tiempo que distribuye el par de forma inteligente para garantizar un agarre excepcional en cualquier circunstancia. Más allá de esto, su equipamiento se centraba en lo esencial para un vehículo premium de la época, con un ordenador de a bordo y sistemas de confort que cumplían su función sin los alardes digitales de hoy. Es un coche que representa una era más analógica, donde la tecnología estaba al servicio de la conducción pura y no de la distracción.

Competencia

En el competitivo ring de los SUV compactos premium de finales de los 2000, el X3 se enfrentaba a titanes como el recién llegado Audi Q5, que apostaba por un diseño más moderno y fluido. También plantaba cara al Mercedes-Benz GLK, con su estética cúbica y robusta, y a contendientes como el Land Rover Freelander 2, que jugaba la carta de una mayor capacidad fuera del asfalto. Cada uno ofrecía una interpretación diferente del lujo y la versatilidad, pero el BMW siempre destacó por su inigualable tacto de conducción.

Conclusión

El BMW X3 2.0i es mucho más que un simple SUV; es un compañero de vida fiable y equilibrado. Representa la elección inteligente para quien valoraba la imagen de marca, la calidad de construcción y la seguridad por encima de las prestaciones puras. Es un vehículo que ha sabido envejecer, convirtiéndose en una opción muy interesante en el mercado de ocasión para aquellos que buscan un coche premium, versátil y con un alma mecánica que transmite confianza. No es el más rápido ni el más eficiente, pero su corazón noble y su chasis soberbio dejan una huella imborrable.