Especificaciones y análisis del BMW X3
Potencia
286CV
Par
580Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
208g/km
0-100 km/h
6.4s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1950kg
Precio
56,600€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
480 L
67 L
210 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X3 3.0sd · 286 CV (2007-2008)
Descripción general
El BMW X3 3.0sd de 2007 es la encarnación de una era dorada para los motores diésel de alto rendimiento. En un mundo que aún no soñaba con la electrificación masiva, BMW se atrevió a crear un SUV compacto que no solo era práctico y lujoso, sino que escondía bajo el capó un corazón de atleta con 286 caballos, capaz de sonrojar a muchos deportivos de la época.
Experiencia de conducción
Conducir este X3 es una experiencia visceral. El empuje de su motor de seis cilindros biturbo es simplemente brutal; los 580 Nm de par te pegan al asiento desde apenas 1.750 rpm, catapultándote de 0 a 100 km/h en 6.4 segundos. Se siente ágil y plantado, más como una berlina deportiva que como un SUV de casi dos toneladas. La tracción total xDrive transmite una seguridad inmensa, permitiéndote devorar curvas con una confianza y una eficacia que emocionan. Es un coche que te invita a conducir, a sentir la carretera y a disfrutar de una mecánica excepcional.
Diseño y estética
El diseño de la primera generación del X3 (E83) es funcional y robusto, con una honestidad que ha envejecido con gran dignidad. Sus líneas son musculosas y bien proporcionadas, sin los artificios de diseños más modernos. Transmite una sensación de solidez y capacidad. Por dentro, nos recibe un habitáculo típicamente BMW: sobrio, orientado al conductor y construido con materiales de alta calidad que resisten el paso del tiempo. Cada mando está donde esperas, creando una conexión inmediata entre el hombre y la máquina.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica de este modelo es su propulsor. Un motor diésel de 3.0 litros fabricado en aluminio con doble turbo secuencial era ingeniería de vanguardia en 2007. A esto se suma el sistema de tracción total inteligente xDrive, que ya entonces era una referencia por su capacidad para distribuir el par de forma variable y anticiparse a las pérdidas de adherencia. Aunque carece de las pantallas y la conectividad actuales, su tecnología se centró en lo esencial: ofrecer un rendimiento y una seguridad dinámica extraordinarios.
Competencia
En su momento, se enfrentó a modelos como el Audi Q5 o el Mercedes-Benz GLK, que llegaron poco después. Sin embargo, el X3 3.0sd jugaba en una liga propia en cuanto a deportividad. Mientras sus rivales se centraban más en el confort o el diseño, este BMW era la elección indiscutible para quien buscaba las sensaciones de conducción más puras y un rendimiento explosivo en el formato de un SUV.
Conclusión
El BMW X3 3.0sd es mucho más que un simple SUV; es una declaración de intenciones. Representa la cumbre de los motores diésel deportivos, una máquina capaz de ofrecer una dualidad increíble: la practicidad para el día a día y la emoción de un auténtico deportivo. Es un coche para puristas, para quienes valoran la ingeniería mecánica y una conexión directa con la conducción. Una pieza de colección en potencia que nos recuerda una época de pasión por el motor.




