Especificaciones y análisis del BMW X3
Potencia
286CV
Par
580Nm
Consumo
8.7l/100
Emisiones
232g/km
0-100 km/h
6.6s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1950kg
Precio
55,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
480 L
67 L
210 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X3 3.0sd Aut. · 286 CV (2006-2007)
Descripción general
El BMW X3 3.0sd de 2007 es la encarnación de una época dorada para los diésel de altas prestaciones. En un mundo que aún no temía a las normativas, BMW se atrevió a montar en su SUV mediano un motor que era pura fuerza bruta, creando un vehículo que redefinió las expectativas de lo que un todocamino familiar podía ser. No era solo un coche práctico, era una declaración de intenciones sobre ruedas.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este X3 es una experiencia visceral. Los 286 caballos y, sobre todo, los 580 Nm de par te pegan al asiento con una contundencia que hoy es difícil de encontrar en un diésel. La aceleración es brutal y constante, acompañada por el sonido ronco y poderoso de los seis cilindros en línea. La tracción total xDrive y una suspensión firme te transmiten una seguridad y un aplomo en curva impropios de un coche de su altura, haciéndote olvidar que conduces un SUV para sentir que estás a los mandos de una berlina deportiva. Es un coche que pide ser conducido, que emociona en cada adelantamiento y en cada puerto de montaña.
Diseño y estética
El diseño del X3 de primera generación (E83) es funcional, robusto y atemporal. Sus líneas son clásicas de BMW, con proporciones equilibradas y una presencia imponente que ha envejecido con dignidad. No busca la extravagancia de los modelos actuales, sino una elegancia sobria y atlética. Por dentro, te recibe un habitáculo centrado en el conductor, con materiales de alta calidad y un ajuste impecable que perdura en el tiempo. Aunque la ergonomía es excelente, el diseño del salpicadero nos recuerda que estamos en un coche de otra década, con un encanto analógico que muchos aprecian.
Tecnología y características
En su momento, el X3 3.0sd era un escaparate tecnológico. Su motor diésel secuencial biturbo con inyección por conducto común era una obra de ingeniería. La caja de cambios automática de 6 velocidades gestionaba la potencia con eficacia, mientras que el sistema de tracción total xDrive era uno de los más avanzados del mercado, capaz de distribuir el par de forma inteligente para maximizar el agarre. Aunque carece de las asistencias a la conducción modernas, su chasis, frenos y sistemas de seguridad activa sentaron las bases de la dinámica de conducción que define a la marca.
Competencia
En el selecto club de los SUV premium de la época, el BMW X3 3.0sd se enfrentaba a titanes como el Audi Q5 o el Mercedes-Benz GLK, que llegarían poco después, y a modelos ya establecidos como el Volvo XC60. Mientras sus competidores a menudo priorizaban el confort, el X3 se desmarcaba con un carácter inconfundiblemente deportivo. Era la elección para quien no quería renunciar a las sensaciones de una conducción dinámica y emocionante, convirtiéndose en la referencia del segmento en cuanto a comportamiento en carretera.
Conclusión
El BMW X3 3.0sd es mucho más que un SUV de segunda mano; es una pieza de la historia del automovilismo. Representa el cénit de los motores diésel potentes y refinados, ofreciendo un cóctel de prestaciones, polivalencia y placer de conducción que resulta adictivo. Es un coche para puristas, para quienes valoran la ingeniería y las sensaciones por encima de las pantallas táctiles. Un futuro clásico que, bien cuidado, seguirá dibujando sonrisas durante muchos años.




