Especificaciones y análisis del BMW X5
Potencia
184CV
Par
410Nm
Consumo
9.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.5s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
2170kg
Precio
50,404€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
5 / 5 puertas
465 L
93 L
135 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X5 3.0dA · 184 CV (2000-2003)
Descripción general
El BMW X5 de primera generación, código E53, no fue un SUV más; fue la audaz entrada de BMW en un territorio inexplorado, redefiniéndolo como un 'Sports Activity Vehicle' (SAV). Esta versión 3.0dA diésel se presentó como una promesa de equilibrio perfecto entre la fuerza de sus 184 CV, una eficiencia razonable para su época y el inconfundible placer de conducción de la marca. Era una declaración de intenciones, un vehículo nacido para dominar el asfalto y conquistar los corazones de quienes buscaban lujo, versatilidad y una posición de conducción dominante.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este X5 es sentir el poder bajo control. El empuje de su motor de seis cilindros diésel es contundente y lleno desde bajas vueltas gracias a sus 410 Nm de par. No es un deportivo fulgurante, pero la sensación de avance imparable te envuelve. La tracción total permanente transmite una seguridad abrumadora, haciéndote sentir invulnerable, como si pilotaras una fortaleza rodante que no renuncia a una sorprendente agilidad en carretera. Es una experiencia de conducción que combina la majestuosidad de su tamaño con la respuesta enérgica y precisa que esperas de un BMW.
Diseño y estética
El diseño del primer X5 es una obra maestra de proporciones que ha envejecido con una dignidad excepcional. Sus líneas musculosas y atléticas, con voladizos cortos y una presencia imponente, siguen girando cabezas. Transmite una mezcla perfecta de elegancia y robustez, un atleta de élite con traje de gala. El interior es un santuario de calidad y ergonomía al más puro estilo BMW de la época: sobrio, orientado al conductor y construido con materiales que transmiten solidez y lujo. Es un espacio diseñado para devorar kilómetros con un confort absoluto.
Tecnología y características
A principios del milenio, el X5 3.0dA era un escaparate tecnológico. Su motor diésel de inyección directa por conducto común era una pieza de ingeniería avanzada, y su sistema de tracción total con gestión electrónica marcaba la diferencia en dinamismo. Incorporaba elementos como el control de estabilidad (DSC) y el control de descenso de pendientes (HDC), tecnologías que reforzaban su carácter de vehículo premium y seguro. Aunque hoy echemos en falta pantallas táctiles o asistentes modernos, en su momento representaba la vanguardia tecnológica en el segmento.
Competencia
En su nacimiento, el X5 se encontró con un competidor principal: el Mercedes-Benz ML, que ofrecía un enfoque más orientado al confort. El Range Rover jugaba en una liga superior en cuanto a lujo y capacidades off-road, pero no podía igualar el dinamismo en carretera del BMW. Poco después, llegarían el Porsche Cayenne y el Volkswagen Touareg para intensificar la batalla. El X5 siempre se desmarcó por ofrecer la experiencia de conducción más deportiva y emocionante del segmento, siendo la referencia para quien buscaba un todocamino con alma de berlina deportiva.
Conclusión
El BMW X5 3.0dA no es solo un coche, es el origen de una saga y la materialización de un concepto revolucionario. Logró lo que parecía imposible: trasladar el ADN deportivo de BMW a una carrocería grande, alta y versátil sin perder su esencia. Es un vehículo que evoca poder, seguridad y distinción, un clásico moderno que sigue ofreciendo una experiencia de conducción profundamente gratificante. Definió un segmento y dejó una huella imborrable, un legado de placer de conducción elevado a una nueva dimensión.




