Especificaciones y análisis del BMW X5
Potencia
218CV
Par
500Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
250g/km
0-100 km/h
8.8s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
2180kg
Precio
55,600€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
465 L
93 L
160 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X5 3.0d Aut. · 218 CV (2003-2006)
Descripción general
El BMW X5 de primera generación, especialmente tras su actualización de 2003, es el coche que consolidó el concepto de 'Sports Activity Vehicle'. No era solo un todoterreno de lujo, era un BMW con todas las letras, diseñado para dominar el asfalto. La versión 3.0d con su motor diésel de 218 caballos se convirtió en el equilibrio perfecto, una declaración de intenciones que prometía potencia, prestigio y una versatilidad que enamoró al mercado.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este X5 es una experiencia que te transporta. El empuje de su motor de seis cilindros en línea es inmediato y contundente, con 500 Nm de par que te pegan al asiento con una suavidad sorprendente gracias a su cambio automático de 6 velocidades. Se siente pesado y plantado en la carretera, pero la magia de BMW lo hace increíblemente ágil para su tamaño. La tracción total xDrive transmite una seguridad inquebrantable, permitiéndote devorar kilómetros en autopista con una compostura y un silencio de marcha que te hacen sentir invulnerable.
Diseño y estética
Su diseño es una obra maestra de proporciones musculosas y elegancia atemporal. Las líneas son limpias pero imponentes, proyectando una imagen de poder y estatus que ha envejecido con una dignidad excepcional. Por dentro, te recibe un habitáculo donde la calidad se puede tocar. Los materiales son nobles, los ajustes son perfectos y la ergonomía está pensada para el conductor. Es un espacio que te abraza, un santuario de lujo y solidez que te aísla del mundo exterior y te recuerda por qué BMW era el referente.
Tecnología y características
Para su época, el X5 era un escaparate tecnológico. El sistema de tracción total xDrive, que debutó en este modelo, era revolucionario, capaz de distribuir el par de forma variable para maximizar el agarre y la agilidad. Contaba con control de descenso de pendientes, un avanzado sistema de estabilidad (DSC) y un equipamiento de confort que incluía desde climatizador hasta un sistema de navegación que, aunque hoy parezca arcaico, era la vanguardia del momento. La caja de cambios automática Steptronic de 6 marchas fue un salto cualitativo importante.
Competencia
En el olimpo de los SUV de lujo de principios de los 2000, el X5 se batía en duelo con gigantes como el Mercedes-Benz ML, que ofrecía más confort pero menos dinamismo. También se enfrentaba al recién llegado Porsche Cayenne, que subió la apuesta en deportividad, y al Volvo XC90, que jugaba la carta de la seguridad y el espacio familiar. Frente a ellos, el BMW X5 siempre fue el rey del asfalto, el que ofrecía las sensaciones de conducción más parecidas a las de una berlina deportiva.
Conclusión
El BMW X5 3.0d de 2004 no es simplemente un coche usado, es un pedazo de historia del automovilismo. Representa la audacia de una marca que redefinió un segmento. Conducirlo es un placer adictivo; su combinación de motor robusto, chasis soberbio y una calidad de construcción excepcional lo convierten en una leyenda. Es un vehículo que te hace sentir especial, capaz y seguro, una máquina construida para durar en el tiempo y en la memoria. Una elección pasional que, bien cuidada, sigue siendo profundamente gratificante.




