Especificaciones y análisis del BMW X5
Potencia
555CV
Par
680Nm
Consumo
13.9l/100
Emisiones
325g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2380kg
Precio
124,700€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
620 L
85 L
408 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X5 M · 555 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW X5 M de 2010 no es solo un SUV, es una declaración de intenciones. En una época en la que la idea de un todocamino deportivo era casi una contradicción, BMW M GmbH rompió todos los esquemas, inyectando el alma de un superdeportivo en el cuerpo de un vehículo familiar. Este coche es la prueba de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la emoción más pura y visceral.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia que sobrecarga los sentidos. El rugido del V8 biturbo de 555 caballos al arrancar es solo el preludio. La aceleración es simplemente brutal, te pega al asiento con una fuerza que desafía sus casi 2.4 toneladas, catapultándote de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos. A pesar de su tamaño, se mueve con una agilidad felina gracias a su tracción total xDrive y una puesta a punto del chasis sublime. Es una máquina que te hace sentir invencible, un titán de asfalto que devora curvas con una confianza abrumadora.
Diseño y estética
Su estética es una perfecta combinación de músculo y elegancia. Las líneas del X5 se ven realzadas por detalles que gritan 'M Power': las enormes tomas de aire frontales, las branquias laterales, los pasos de rueda ensanchados y, sobre todo, la icónica cuádruple salida de escape. Las imponentes llantas de 20 pulgadas completan un conjunto que irradia poder y prestigio desde cualquier ángulo. No es un coche discreto, es una escultura rodante que exige respeto.
Tecnología y características
Bajo el capó se esconde una obra de ingeniería: un motor V8 de 4.4 litros con inyección directa y dos turbocompresores Twin-Scroll, una proeza técnica para su tiempo que entregaba 680 Nm de par desde solo 1500 rpm. La tecnología no se detenía ahí; su sistema de tracción total xDrive con reparto vectorial de par, la suspensión adaptativa y la dirección hidráulica de asistencia variable creaban una conexión única entre el conductor, la máquina y la carretera, ofreciendo un control y una precisión extraordinarios.
Competencia
En el exclusivo olimpo de los super-SUV de su era, el X5 M se enfrentó a titanes como el Porsche Cayenne Turbo y el Mercedes-Benz ML 63 AMG. Mientras sus rivales ofrecían su propia interpretación del lujo y la potencia, el BMW se distinguió por su enfoque intransigente en el dinamismo y el placer de conducir, llevando la filosofía 'M' a un nuevo territorio y estableciendo un referente de comportamiento deportivo en el segmento.
Conclusión
El BMW X5 M es mucho más que un coche; es una leyenda, un hito de la ingeniería automotriz que demostró que lo imposible era posible. Es un vehículo de dualidades extremas: tan capaz de llevar a la familia de viaje con comodidad como de humillar a deportivos en un circuito. Conducirlo es una experiencia adictiva, un recordatorio de una era de exceso y pasión por el motor de combustión. Un futuro clásico cuyo valor emocional y prestacional trasciende el paso del tiempo.




