Especificaciones y análisis del BMW X5
Potencia
555CV
Par
680Nm
Consumo
13.9l/100
Emisiones
325g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2380kg
Precio
131,800€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
620 L
85 L
408 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X5 M · 555 CV (2012-2013)
Descripción general
El BMW X5 M de 2012 no es simplemente un SUV, es una declaración de intenciones, una audaz proeza de ingeniería que desafía las leyes de la física. En una época donde la idea de un todocamino deportivo aún se estaba forjando, BMW M GmbH desató a esta bestia de 555 caballos, un V8 biturbo encapsulado en una carrocería familiar. Es el coche que lo quiere todo: la practicidad para el día a día y el alma de un superdeportivo que ruge esperando ser liberada.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del X5 M es una experiencia visceral. La respuesta del motor es instantánea, un martillazo de 680 Nm de par que te aplasta contra el asiento y te catapulta de 0 a 100 km/h en unos increíbles 4.7 segundos. El sonido del V8 es una sinfonía mecánica adictiva, un bramido profundo que se convierte en un grito furioso a altas revoluciones. A pesar de sus casi 2.4 toneladas, se mueve con una agilidad impensable, trazando curvas con una precisión que avergonzaría a muchos deportivos gracias a su tracción total xDrive y un chasis puesto a punto para el máximo rendimiento.
Diseño y estética
Su diseño es una perfecta combinación de músculo y elegancia. Mantiene la imponente presencia del X5 estándar, pero la adereza con detalles que gritan 'M Power'. Las enormes tomas de aire frontales no son un adorno, alimentan al monstruo que vive bajo el capó. La zaga, con su difusor y las cuatro salidas de escape, es una promesa del rendimiento que ofrece. Las llantas de 20 pulgadas, con neumáticos de anchuras descomunales, llenan los pasos de rueda y anclan visualmente el coche al asfalto. Por dentro, el lujo se fusiona con la deportividad, con asientos de cuero que sujetan el cuerpo a la perfección.
Tecnología y características
La magia del X5 M reside en una tecnología de vanguardia para su tiempo. El motor V8 de 4.4 litros con inyección directa y dos turbocompresores fue una obra maestra de la ingeniería, minimizando el retraso del turbo y maximizando la respuesta. El sistema de tracción total xDrive fue recalibrado por la división M para priorizar el eje trasero, otorgándole un comportamiento dinámico. La suspensión adaptativa y los frenos de disco ventilados de dimensiones gigantescas trabajan en perfecta armonía para controlar la inmensa potencia y masa del vehículo, ofreciendo una confianza absoluta incluso al límite.
Competencia
En el olimpo de los SUV de altas prestaciones de su era, el BMW X5 M se enfrentó a titanes como el Porsche Cayenne Turbo y el Mercedes-Benz ML 63 AMG. Mientras el Cayenne destacaba por su equilibrio y el Mercedes por su brutalidad en línea recta, el X5 M siempre fue percibido como el más ágil y comunicativo del trío. Se sentía menos como un SUV modificado y más como un coche deportivo M que había crecido en tamaño, ofreciendo una conexión más pura y directa entre el conductor, la máquina y el asfalto.
Conclusión
El BMW X5 M es un coche gloriosamente irracional, una oda a la combustión y a una era de excesos que hoy se siente lejana. Es la prueba de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con las emociones más intensas. Su elevado precio de adquisición y un consumo de combustible que puede helar la sangre son el peaje a pagar por una experiencia de conducción inolvidable. No es una elección lógica, es una decisión pasional, un futuro clásico que representa la cima de lo que un SUV de combustión puede llegar a ser.




