BMW X5 3.0d · 235 CV (2008)

2007
Gasóleo
AWD
Automático 6v
BMW X5 - Vista 1
BMW X5 - Vista 2
BMW X5 - Vista 3
BMW X5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW X5

Potencia

235CV

Par

520Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

214g/km

0-100 km/h

8.1s

Vel. Máx.

216km/h

Peso

2150kg

Precio

58,900

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

620 L

Depósito

85 L

Potencia

173 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima235 CV / 173 kW
Par máximo520 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito85 L
Maletero620 L

Análisis detallado del BMW X5 3.0d · 235 CV (2008)

Descripción general

El BMW X5 3.0d de 2008 no es solo un coche, es la materialización del concepto 'Sports Activity Vehicle' que BMW se enorgullece en defender. En una época en la que los SUV comenzaban a dominar el asfalto, este modelo se erigió como un referente de lujo, potencia y versatilidad, conquistando corazones con su imponente presencia y su promesa de una experiencia de conducción superior.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir el control absoluto. El motor diésel de seis cilindros en línea empuja con una fuerza contundente y progresiva desde bajas revoluciones, gracias a sus 520 Nm de par. La aceleración es vigorosa y el sonido, refinado y poderoso. La tracción total xDrive transmite una seguridad inquebrantable en cualquier circunstancia, pegándote al asfalto en curvas con una agilidad impropia de sus más de dos toneladas. Es un vehículo que te hace sentir invencible, combinando el confort de una berlina de lujo con la capacidad de devorar kilómetros sin esfuerzo.

Diseño y estética

Su diseño es una declaración de poder y elegancia. Las líneas musculosas y la carrocería elevada le otorgan una presencia imponente que no pasa desapercibida. Cada detalle, desde los característicos riñones frontales hasta la robusta zaga, emana calidad y solidez. Por dentro, el ambiente es puro BMW: un habitáculo centrado en el conductor, con materiales nobles y un ajuste impecable que ha resistido admirablemente el paso del tiempo. El espacio es generoso, y su maletero de 620 litros lo convierte en el compañero perfecto para cualquier aventura familiar.

Tecnología y características

Para su época, el X5 era un escaparate tecnológico. El sistema de infoentretenimiento iDrive centralizaba múltiples funciones, mientras que la dirección activa con asistencia variable o la suspensión adaptativa eran opciones que elevaban su dinámica a otro nivel. El corazón de todo, su motor de 3.0 litros con inyección common-rail y turbo de geometría variable, era una obra de ingeniería que lograba un equilibrio excepcional entre sus 235 CV de potencia y un consumo combinado de 8.1 l/100km, una cifra notable para su tamaño y peso.

Competencia

En el olimpo de los SUV premium de finales de los 2000, el BMW X5 se medía con titanes como el Mercedes-Benz ML, el Audi Q7 y el Porsche Cayenne. Mientras el Audi ofrecía más espacio y el Mercedes un confort superlativo, el X5 siempre fue el rey de la dinámica. Su agilidad y tacto de conducción deportivo lo posicionaron como la opción predilecta para aquellos que no querían renunciar al placer de conducir al optar por un vehículo familiar y polivalente.

Conclusión

El BMW X5 3.0d de esta generación es un vehículo que trasciende el tiempo. Representa el equilibrio perfecto entre la deportividad inherente a la marca y la funcionalidad de un gran SUV. Es un coche que emociona al conducirlo, que protege a sus ocupantes con una sensación de fortaleza única y que, aún hoy, sigue siendo un objeto de deseo. Una máquina soberbia que definió un segmento y dejó una huella imborrable.