Especificaciones y análisis del BMW X5
Potencia
555CV
Par
680Nm
Consumo
13.9l/100
Emisiones
325g/km
0-100 km/h
4.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
2380kg
Precio
121,700€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
620 L
85 L
408 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X5 M · 555 CV (2009-2010)
Descripción general
El BMW X5 M de 2007 es la encarnación de la potencia y el lujo en un SUV. Con un motor de gasolina de 4395 cc y 555 CV, este vehículo no solo promete un rendimiento excepcional, sino que también redefine lo que un SUV puede ser. Su precio de 121.700 € en 2009 lo posicionaba como una opción exclusiva para aquellos que buscaban lo mejor de ambos mundos: la versatilidad de un SUV y la emoción de un deportivo de alto rendimiento.
Experiencia de conducción
Conducir el BMW X5 M es una experiencia que despierta todos los sentidos. La aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 4.7 segundos te pega al asiento, mientras que la velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente, te hace sentir el poder bajo el capó. El motor V8 biturbo, con sus 680 Nm de par desde las 1500 rpm, ofrece una respuesta instantánea y una entrega de potencia lineal que te invita a devorar kilómetros. La tracción integral y la transmisión automática de 6 velocidades trabajan en perfecta armonía para ofrecer una conducción dinámica y segura, sin importar las condiciones de la carretera. A pesar de su peso de 2380 kg, el X5 M se siente ágil y preciso, gracias a una suspensión bien ajustada y unos frenos de disco ventilados de gran tamaño que garantizan una detención eficaz.
Diseño y estética
El diseño del BMW X5 M es una declaración de intenciones. Sus líneas musculosas y agresivas, combinadas con una postura imponente, lo distinguen de cualquier otro SUV. Las llantas de 20 pulgadas, con neumáticos de 275/40 R20 delante y 315/35 R20 detrás, no solo realzan su estética deportiva, sino que también contribuyen a su excepcional agarre. Cada detalle, desde la parrilla delantera hasta los escapes cuádruples, ha sido cuidadosamente diseñado para transmitir una sensación de poder y sofisticación. En el interior, el lujo y la ergonomía se fusionan para crear un ambiente de confort y exclusividad, con materiales de alta calidad y una atención meticulosa a los acabados.
Tecnología y características
El BMW X5 M de 2007 estaba a la vanguardia de la tecnología de su época. Su motor V8 de 4.4 litros con inyección directa, turbo e intercooler, es una obra maestra de la ingeniería, capaz de entregar 555 CV con una eficiencia sorprendente para su potencia. La tracción integral xDrive de BMW, combinada con un sofisticado sistema de control de estabilidad, asegura una tracción óptima en cualquier situación. La transmisión automática de 6 velocidades, diseñada para soportar el enorme par motor, ofrece cambios suaves y rápidos, tanto en modo automático como manual. Además, cuenta con un chasis optimizado con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y barras estabilizadoras, garantizando un comportamiento dinámico excepcional.
Competencia
En su momento, el BMW X5 M se enfrentaba a rivales de la talla del Porsche Cayenne Turbo, el Mercedes-Benz ML 63 AMG y el Audi Q7 V12 TDI. Cada uno de ellos ofrecía su propia interpretación del SUV de altas prestaciones, pero el X5 M se distinguía por su equilibrio entre deportividad, lujo y la inconfundible experiencia de conducción BMW. Su motor biturbo y su enfoque en la dinámica de conducción lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un SUV con alma de deportivo.
Conclusión
El BMW X5 M de 2007 es más que un simple SUV; es una máquina de emociones, un vehículo que combina la practicidad de un familiar con la adrenalina de un deportivo. Su diseño imponente, su motor brutalmente potente y su avanzada tecnología lo convierten en una pieza de ingeniería automotriz que sigue siendo relevante hoy en día. Es un coche para aquellos que no se conforman con lo ordinario, que buscan la excelencia en cada detalle y que disfrutan de la carretera con pasión y estilo. A pesar de su consumo de 13.9 l/100km, el placer de conducción que ofrece compensa con creces cualquier inconveniente.




