Especificaciones y análisis del BMW X6
Potencia
408CV
Par
600Nm
Consumo
12.5l/100
Emisiones
292g/km
0-100 km/h
5.4s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
2265kg
Precio
89,800€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
AWD
4 / 5 puertas
570 L
85 L
300 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW X6 xDrive50i · 408 CV (2010-2012)
Descripción general
El BMW X6 xDrive50i de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Nació para romper moldes, fusionando la imponente presencia de un SUV con la silueta atrevida de un coupé. Bajo su capó late un corazón V8 biturbo de 408 caballos, una bestia que promete emociones fuertes y un estatus inconfundible en el asfalto. Es un vehículo que no pide permiso, simplemente domina la carretera con una audacia que pocos se atreven a igualar.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es una experiencia visceral. El empuje del motor V8 de 4.4 litros es instantáneo y abrumador, catapultándote de 0 a 100 km/h en solo 5.4 segundos con una banda sonora grave y adictiva. La tracción total xDrive te pega al asfalto, transmitiendo una sensación de control absoluto incluso en las curvas más exigentes, mientras la caja automática de 8 velocidades trabaja con una suavidad y rapidez que te hace sentir uno con la máquina. Es una dualidad perfecta entre brutalidad y refinamiento.
Diseño y estética
Su diseño es polarizante y no deja a nadie indiferente. La carrocería es una escultura musculosa, con una línea de techo descendente que sacrifica la practicidad en el altar del estilo. Es alto, ancho y agresivo. Por dentro, te recibe un habitáculo lujoso y enfocado en el conductor, con materiales de alta calidad y una ergonomía típicamente BMW. Sin embargo, el espacio en las plazas traseras y la visibilidad posterior son el precio a pagar por su silueta única.
Tecnología y características
Para su época, el X6 xDrive50i era un escaparate tecnológico. El sistema de tracción integral xDrive con Dynamic Performance Control era su joya de la corona, capaz de distribuir el par no solo entre ejes, sino también entre las ruedas traseras para una agilidad sin precedentes en un vehículo de su tamaño. La transmisión automática de 8 marchas era una maravilla de la ingeniería, y el sistema de infoentretenimiento iDrive centralizaba el control del vehículo, marcando el camino a seguir en la industria.
Competencia
En el exclusivo club de los SUV de altas prestaciones, el X6 xDrive50i se medía con titanes como el Porsche Cayenne S, que ofrecía una dinámica de conducción igualmente soberbia, y el Mercedes-Benz ML 500, que apostaba más por el confort sin renunciar a la potencia. El Range Rover Sport también se presentaba como una alternativa con un enfoque más lujoso y capacidades todoterreno superiores, pero el BMW siempre destacó por su carácter deportivo y su diseño rompedor.
Conclusión
El BMW X6 xDrive50i es un coche de excesos, una obra de ingeniería emocional diseñada para quienes valoran el rendimiento y el estilo por encima de todo. No es el más práctico ni el más eficiente, pero la experiencia de conducirlo y la sensación de poder que transmite son difíciles de replicar. Es un icono que demostró que un SUV podía ser egoísta, irracional y, precisamente por eso, irresistiblemente deseable.




