Especificaciones y análisis del BMW Z3
Potencia
118CV
Par
180Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
196km/h
Peso
1295kg
Precio
28,600€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
2 / 2 puertas
165 L
51 L
87 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z3 1.9i Roadster · 118 CV (2000-2003)
Descripción general
El BMW Z3 no es solo un coche, es un icono cultural de finales de los 90 y principios de los 2000. Inmortalizado en el cine y deseado por una generación, este roadster representa la pura esencia de la conducción a cielo abierto. Es una invitación a escapar, a sentir el viento y a redescubrir el placer de cada curva en un clásico moderno que sigue robando miradas y corazones.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Z3 1.9i es una experiencia analógica y visceral. No te abruma con potencia, sino que te enamora con su equilibrio. La tracción trasera, la caja de cambios manual y una dirección comunicativa te conectan directamente con el asfalto. Cada viaje, por corto que sea, se convierte en una pequeña aventura, con el sonido del motor de cuatro cilindros como banda sonora y el cielo como único techo. Es libertad en su estado más puro.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la posición de conducción retrasada casi sobre el eje trasero y sus anchas caderas le confieren una silueta inconfundible y musculosa. Las branquias laterales son un guiño a los roadsters clásicos de BMW, un detalle que evoca deportividad y elegancia. Es un coche que fue bello en su día y que ha envejecido con una gracia excepcional.
Tecnología y características
La tecnología del Z3 es la de su tiempo: sencilla, funcional y centrada en la mecánica. Aquí no encontrarás pantallas táctiles ni complejos asistentes de conducción. Su encanto reside en la pureza de su motor de inyección indirecta, un chasis bien puesto a punto y la seguridad esencial como los frenos de disco. Es un coche para conducir, no para ser conducido por la electrónica.
Competencia
En su época, el Z3 se enfrentó a duros competidores que buscaban conquistar el mismo nicho de pasión. Su rival más directo siempre fue el Mazda MX-5, otro purista de la conducción. También luchó por la atención de los compradores contra el Mercedes-Benz SLK, que ofrecía un enfoque más tecnológico con su techo duro retráctil, y el Alfa Romeo Spider, que jugaba la carta del inconfundible estilo italiano.
Conclusión
El BMW Z3 1.9i es mucho más que sus cifras. Es una máquina de generar sonrisas, un pasaporte a una era donde la conexión entre conductor y coche era lo más importante. Hoy, representa una oportunidad fantástica de poseer un futuro clásico, fiable y tremendamente divertido, que ofrece sensaciones de conducción auténticas que los coches modernos rara vez pueden igualar. Es una compra pasional e inteligente.




