Especificaciones y análisis del BMW Z3
Potencia
150CV
Par
190Nm
Consumo
9.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
1310kg
Precio
32,539€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
RWD
2 / 2 puertas
165 L
51 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z3 2.0i Roadster Aut. · 150 CV (2000)
Descripción general
El BMW Z3 es más que un coche; es un icono, una declaración de amor a la conducción en su forma más pura. Nacido a finales de los 90, este roadster captura la esencia de la libertad con su capota de lona y su promesa de emociones a cielo abierto. La versión 2.0i con su motor de seis cilindros representa un equilibrio perfecto entre el carácter deportivo de BMW y el placer de pasear sintiendo el viento.
Experiencia de conducción
Conducir el Z3 es una experiencia que inunda los sentidos. El sonido melódico y suave del motor de seis cilindros en línea es el protagonista, una sinfonía mecánica que te acompaña en cada aceleración. A pesar de la caja automática que suaviza la entrega, la tracción trasera te conecta directamente con el asfalto, permitiéndote sentir cómo el coche gira y responde a tus órdenes. No es un deportivo de prestaciones extremas, sino un generador de sonrisas en cada curva, un coche que te invita a buscar la carretera más revirada simplemente por el placer de sentirlo.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. Las proporciones son las de un roadster clásico: un capó interminable que esconde el motor longitudinal, un habitáculo biplaza retrasado y una zaga corta y musculosa. Las branquias laterales son un guiño a la historia de la marca, un detalle que evoca deportividad y elegancia. Es una silueta que enamora, que no necesita estridencias para girar cabezas y que ha envejecido con una gracia excepcional.
Tecnología y características
La tecnología del Z3 se centra en la mecánica y no en las pantallas. Su mayor proeza tecnológica es el motor de seis cilindros, una joya de la ingeniería de BMW con bloque y culata de aluminio que ofrece una suavidad y una respuesta exquisitas. La electrónica es la justa y necesaria para la época, con sistemas de seguridad básicos que no interfieren en la conexión pura entre el conductor y la máquina. Es un coche analógico en un mundo cada vez más digital, y ahí reside gran parte de su encanto.
Competencia
En su época, el Z3 se enfrentó a grandes nombres. El Mazda MX-5 era su rival más directo en concepto de roadster asequible y divertido, aunque con motores de cuatro cilindros. El Mercedes-Benz SLK ofrecía más confort y la innovación de su techo duro retráctil, mientras que el Porsche Boxster jugaba en una liga superior en cuanto a prestaciones y comportamiento dinámico con su motor central. El Z3 se distinguía por ofrecer el carisma único del motor de seis cilindros y la imagen de marca de BMW.
Conclusión
El BMW Z3 2.0i es una máquina de emociones, un clásico moderno que ofrece una experiencia de conducción auténtica y cada vez más difícil de encontrar. Es el coche perfecto para escapar de la rutina, para disfrutar del viaje sin pensar en el destino. Aunque su cambio automático prioriza el confort sobre la deportividad pura, el alma del coche, su diseño y el sonido de su motor lo convierten en un objeto de deseo para cualquier aficionado que valore el placer de conducir por encima de todo.




