Especificaciones y análisis del BMW Z3
Potencia
150CV
Par
190Nm
Consumo
9.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1345kg
Precio
31,046€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
2 / 2 puertas
165 L
51 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z3 2.0i Roadster · 150 CV (2000)
Descripción general
El BMW Z3 2.0i Roadster es mucho más que un coche; es una declaración de amor por la conducción pura. Nacido en una época dorada para los descapotables, este biplaza captura la esencia de la libertad, combinando un linaje legendario con una personalidad que enamora a primera vista y conquista en cada curva.
Experiencia de conducción
Conducir el Z3 es una experiencia visceral. El sonido melódico del motor de seis cilindros en línea te envuelve mientras el viento acaricia tu rostro. Su tracción trasera y un chasis ágil te invitan a bailar con el asfalto, ofreciendo una conexión directa y sin filtros entre el conductor, la máquina y la carretera. Cada viaje se convierte en una pequeña aventura.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El capó largo y musculoso, la posición de conducción retrasada y una zaga corta y contundente evocan a los roadsters clásicos. Las icónicas branquias laterales son un guiño a su herencia deportiva, creando una silueta inconfundible que sigue girando cabezas y despertando pasiones.
Tecnología y características
La tecnología del Z3 no se mide en pantallas táctiles, sino en la brillantez de su ingeniería mecánica. El corazón es su motor de 6 cilindros de aluminio, suave y elástico, acoplado a una precisa caja de cambios manual. Es la tecnología al servicio del placer de conducir, donde la electrónica justa no interfiere, sino que apoya la experiencia más auténtica.
Competencia
En su tiempo, se enfrentó a iconos como el Mazda MX-5, que ofrecía una fórmula similar pero más asequible, y el Mercedes-Benz SLK, con su innovador techo duro retráctil. Sin embargo, el Z3 siempre se distinguió por el carisma de su motor de seis cilindros y ese tacto de conducción inconfundiblemente BMW, posicionándose como una opción con más alma y prestigio.
Conclusión
El BMW Z3 2.0i no es una elección racional, es una compra hecha con el corazón. Es un futuro clásico que hoy ofrece sensaciones que muchos coches modernos han perdido. Para quien busca estilo, diversión y el placer de una conducción auténtica, este roadster es una joya que promete sonrisas y recuerdos imborrables a cielo abierto.




