Especificaciones y análisis del BMW Z3
Potencia
193CV
Par
280Nm
Consumo
10.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
225km/h
Peso
1350kg
Precio
39,559€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
RWD
2 / 2 puertas
165 L
51 L
142 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z3 2.8 Roadster Aut. · 193 CV (2000)
Descripción general
El BMW Z3 2.8 Roadster es mucho más que un coche; es un icono de finales de los 90 que encapsula la pura alegría de conducir. Con su motor de seis cilindros y su estampa inconfundible, representa una era dorada para los descapotables, un sueño hecho realidad para quienes buscan una conexión auténtica con la carretera y el viento.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Z3 2.8 es una experiencia visceral. El sonido melódico del motor de seis cilindros en línea te envuelve mientras sientes cómo la tracción trasera te empuja con decisión a la salida de cada curva. A cielo abierto, cada viaje se convierte en una aventura, una sinfonía de sensaciones donde el coche y el conductor se fusionan. La transmisión automática suaviza la entrega de sus 193 caballos, permitiendo un disfrute más relajado del paisaje sin sacrificar la emoción de su potente corazón.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la posición de conducción retrasada casi sobre el eje trasero y las características branquias laterales le otorgan una silueta musculosa y elegante que sigue girando cabezas. Es la quintaesencia del roadster clásico, una escultura sobre ruedas que evoca libertad y deportividad desde cualquier ángulo.
Tecnología y características
La magia del Z3 2.8 reside en su brillante ingeniería mecánica. El corazón es su motor de 2.8 litros y seis cilindros, construido en aluminio, que entrega 193 CV con una suavidad y una respuesta elástica legendarias. Aunque su tecnología no es digital, su chasis equilibrado, la suspensión McPherson y una dirección comunicativa ofrecen una experiencia analógica y pura que los coches modernos rara vez pueden igualar.
Competencia
En su época, el Z3 2.8 se enfrentó a duros competidores como el Porsche Boxster, que ofrecía un manejo más preciso con su motor central, y el Mercedes-Benz SLK, con su innovador techo duro retráctil. Sin embargo, el BMW se distinguió por el carisma de su motor de seis cilindros y su diseño clásico, ofreciendo un equilibrio único entre confort, deportividad y estilo.
Conclusión
El BMW Z3 2.8 Roadster es una celebración del automovilismo. No es el más rápido ni el más avanzado, pero su capacidad para generar sonrisas y emociones es inmensa. Es una inversión en felicidad, un futuro clásico que ofrece una de las experiencias de conducción más puras y gratificantes, un billete de ida a la pasión por la carretera.




