Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
170CV
Par
210Nm
Consumo
9.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.3s
Vel. Máx.
221km/h
Peso
1360kg
Precio
38,438€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
RWD
2 / 2 puertas
260 L
55 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 2.2i Aut. · 170 CV (2003-2006)
Descripción general
El BMW Z4 de 2003 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Nacido en una era de pura pasión por la conducción, este coupé biplaza encapsula la esencia de los roadsters clásicos: un capó interminable, una posición de conducción baja y la promesa de una conexión visceral con el asfalto. Es un vehículo que te elige tanto como tú lo eliges a él, un refugio para el purista.
Experiencia de conducción
Sentarse al volante es un ritual. El sonido del motor de seis cilindros en línea al arrancar es una melodía que eriza la piel. Sus 170 caballos, entregados con una suavidad exquisita a través de la tracción trasera, te invitan a bailar en cada curva. No es el más rápido en cifras, pero la sensación de empuje progresivo, el equilibrio del chasis y la comunicación directa de la dirección crean una sinfonía de conducción que se siente analógica, real y profundamente adictiva.
Diseño y estética
Su carrocería es una escultura en movimiento, una obra maestra del controvertido pero genial Chris Bangle. Las líneas cóncavas y convexas, conocidas como 'flame surfacing', juegan con la luz de una manera única, creando una tensión visual que lo hace parecer vivo incluso cuando está parado. La silueta, con su habitáculo retrasado y su zaga corta y musculosa, es un homenaje atemporal a la deportividad más pura.
Tecnología y características
Bajo su piel de diseño vanguardista, late un corazón de ingeniería clásica. El motor de 2.2 litros y seis cilindros, construido en aluminio y con admisión variable, es una joya de la mecánica de su tiempo. La caja automática de 5 velocidades con convertidor de par, aunque no tan rápida como las modernas, ofrece transiciones suaves y fiables, permitiendo disfrutar del viaje sin distracciones. La dirección con asistencia eléctrica fue una de las primeras de BMW, buscando un equilibrio entre confort y sensaciones.
Competencia
En su época, se enfrentó a titanes como el Porsche Boxster, el Mercedes-Benz SLK y el Audi TT. Mientras sus rivales exploraban diferentes filosofías, el Z4 se mantuvo fiel a la receta de BMW: un motor atmosférico de seis cilindros y tracción trasera. Ofrecía una alternativa más cruda y pasional, una experiencia de conducción que priorizaba el sentimiento sobre la perfección clínica.
Conclusión
El BMW Z4 Coupé de esta generación es más que un simple deportivo; es una cápsula del tiempo, un futuro clásico que celebra la conducción en su forma más auténtica. Es un coche para quienes buscan sentir la carretera, escuchar el motor y enamorarse en cada trayecto. No es un coche para todos, es un coche para el alma, una inversión en felicidad y una pieza de historia automotriz que sigue emocionando.




