Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
192CV
Par
245Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
7s
Vel. Máx.
235km/h
Peso
1335kg
Precio
41,400€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
RWD
2 / 2 puertas
260 L
55 L
141 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 2.5i · 192 CV (2003-2006)
Descripción general
El BMW Z4 2.5i de 2003 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa una era en la que la conducción pura, el sonido de un motor de seis cilindros atmosférico y la conexión directa con el asfalto eran la máxima prioridad. Un biplaza de propulsión trasera que nació para emocionar y dejar una huella imborrable en el corazón de quien lo conduce.
Experiencia de conducción
Conducir el Z4 2.5i es una experiencia visceral. El motor de seis cilindros en línea canta una melodía adictiva a medida que sube de vueltas, entregando sus 192 caballos con una suavidad y linealidad que ya no existen. La caja de cambios manual de cinco velocidades tiene un tacto preciso y mecánico, mientras que la propulsión trasera y un chasis perfectamente equilibrado te invitan a jugar en cada curva. Sientes el coche como una extensión de tu propio cuerpo.
Diseño y estética
El diseño del Z4 es una escultura en movimiento. Sus proporciones son las de un roadster clásico: un capó interminable, un habitáculo retrasado y una zaga corta y musculosa. Las controvertidas líneas cóncavas y convexas crean un juego de luces y sombras que le otorgan una personalidad única y atemporal. Es un diseño que no deja indiferente, que provoca emociones y que ha envejecido con una gracia excepcional.
Tecnología y características
En un mundo dominado por pantallas, el Z4 nos recuerda que la mejor tecnología es la que sirve a la conducción. Su enfoque no está en la conectividad, sino en la ingeniería. Un motor de aluminio para aligerar peso, una suspensión afinada para un comportamiento dinámico ejemplar y una dirección con asistencia eléctrica que en su día fue innovadora. La tecnología aquí está al servicio de las sensaciones, no de las distracciones.
Competencia
En su época, el BMW Z4 se enfrentó a titanes del segmento. El Porsche Boxster ofrecía un equilibrio y una precisión quirúrgica con su motor central. El Mercedes-Benz SLK apostaba por el confort y la tecnología con su techo duro retráctil. Y el Audi TT seducía con un diseño icónico y la opción de tracción total. Frente a ellos, el Z4 defendía con orgullo su carácter de roadster clásico y su alma puramente BMW.
Conclusión
El BMW Z4 2.5i es mucho más que un simple coche deportivo; es una cápsula del tiempo que nos transporta a la esencia de la conducción. Es un coche para sentir, para disfrutar en una carretera de montaña con el sonido del motor como única banda sonora. No es el más rápido ni el más moderno, pero la conexión emocional que establece con el conductor es algo que pocos coches pueden igualar. Una joya para puristas y un futuro clásico indiscutible.




