BMW Z4 3.0i SMG · 231 CV (2003-2006)

2003
Gasolina
RWD
Automático 6v
BMW Z4 - Vista 1
BMW Z4 - Vista 2
BMW Z4 - Vista 3
BMW Z4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del BMW Z4

Potencia

231CV

Par

300Nm

Consumo

9.1l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

5.9s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1365kg

Precio

48,972

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

RWD

Plazas

2 / 2 puertas

Maletero

260 L

Depósito

55 L

Potencia

170 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima231 CV / 170 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero260 L

Análisis detallado del BMW Z4 3.0i SMG · 231 CV (2003-2006)

Descripción general

El BMW Z4 3.0i Coupé de 2003 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época en la que BMW forjaba su leyenda como la 'máquina de conducción definitiva', este biplaza nació para emocionar. Con su motor de seis cilindros en línea de 231 caballos y un diseño que rompió moldes, representa la esencia pura del placer de conducir, un roadster carrozado que promete una conexión visceral con el asfalto.

Experiencia de conducción

Ponerse a sus mandos es un ritual que despierta los sentidos. El sonido grave y melódico del motor de seis cilindros al arrancar es solo el preludio. La aceleración es contundente, pegándote al asiento mientras el coche devora el horizonte en menos de 6 segundos hasta los 100 km/h. La tracción trasera, el reparto de pesos casi perfecto y una dirección increíblemente directa te hacen sentir cada centímetro de la carretera. La caja SMG, con sus cambios rápidos y algo bruscos, añade un dramatismo de competición a cada marcha, convirtiendo cada curva en una oportunidad para sentirte uno con la máquina.

Diseño y estética

Su diseño es pura pasión y controversia. Las líneas esculpidas por Chris Bangle, con su famoso 'flame surfacing', crean un juego de luces y sombras que le otorgan una musculatura única. El larguísimo capó, el habitáculo retrasado y una zaga corta y poderosa definen una silueta clásica de deportivo. La versión Coupé, con su techo de doble burbuja, no solo añade rigidez, sino que eleva su estampa a la de una auténtica escultura rodante, un icono atemporal que sigue girando cabezas a su paso.

Tecnología y características

La tecnología de este Z4 estaba completamente al servicio del rendimiento. Su corazón, el motor M54 de 3.0 litros, era una joya de la ingeniería con inyección indirecta y admisión variable. La transmisión secuencial SMG, derivada de la competición, permitía cambios fulgurantes desde las levas del volante. Aunque carece de las pantallas modernas, su enfoque tecnológico se centraba en la dinámica, con una sofisticada suspensión multibrazo, frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas y una dirección con asistencia eléctrica que no filtraba las sensaciones del asfalto.

Competencia

En su época, el Z4 Coupé se enfrentó a leyendas. Su principal adversario fue el Porsche Cayman S, el referente en precisión y equilibrio gracias a su motor central. El Nissan 350Z ofrecía una alternativa japonesa con un potente V6 y un carácter más rudo y musculoso. Por otro lado, el Audi TT 3.2 quattro presentaba una propuesta diferente, con tracción total y un enfoque más orientado al diseño y la seguridad en cualquier clima, mientras que el Mercedes-Benz SLK 350 jugaba la carta del confort y el lujo con su techo duro retráctil.

Conclusión

El BMW Z4 3.0i SMG es mucho más que un coche deportivo; es una experiencia analógica y pura en un mundo cada vez más digital. Es un futuro clásico que captura la esencia de una era dorada para los entusiastas del motor. No es un coche para cualquiera, exige atención y manos expertas, pero recompensa con sensaciones que los coches modernos rara vez pueden igualar. Es una oda a la conducción, un vehículo para ser sentido, no solo utilizado.