Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
231CV
Par
300Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
5.9s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1365kg
Precio
47,300€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
260 L
55 L
170 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 3.0i · 231 CV (2003-2006)
Descripción general
El BMW Z4 3.0i Coupé de la generación E86 es mucho más que un coche; es una declaración de intenciones. Nacido en una era donde la pureza de la conducción aún reinaba, este biplaza encapsula la esencia de un deportivo clásico: un motor glorioso, propulsión trasera y un diseño que detiene el tiempo. Es una máquina creada para sentir, para conectar con el asfalto y para disfrutar de cada curva como si fuera la última.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos del Z4 3.0i es redescubrir el placer de conducir. El corazón de la experiencia es su motor de seis cilindros en línea y 3.0 litros, que entrega 231 caballos con una suavidad y una banda sonora adictivas. Cada aceleración es un evento, empujándote hacia el horizonte con una contundencia que se traduce en un 0 a 100 km/h en solo 5.9 segundos. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y mecánica, la dirección es sorprendentemente comunicativa y la propulsión trasera te invita a jugar, a sentir cómo el coche rota a tu alrededor. Es una experiencia visceral, analógica y profundamente gratificante.
Diseño y estética
El diseño de Chris Bangle para el Z4 fue controvertido en su día, pero hoy se revela como una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la cabina retrasada y una zaga corta y musculosa crean una silueta inconfundible de deportivo clásico, magnificada en la versión Coupé. Las líneas cóncavas y convexas, el famoso 'flame surfacing', juegan con la luz de una manera única, dándole una presencia escénica que pocos coches consiguen. Es una escultura en movimiento, agresiva y elegante a partes iguales.
Tecnología y características
La tecnología del Z4 3.0i no se mide en pantallas táctiles, sino en la ingeniería dedicada al rendimiento. Su motor de aluminio con admisión variable era una joya de su tiempo, buscando la máxima eficiencia y respuesta. El chasis cuenta con una suspensión delantera tipo McPherson y un sofisticado eje trasero de paralelogramo deformable, todo afinado para ofrecer un comportamiento dinámico excepcional. La dirección con asistencia eléctrica, aunque no tan pura como una hidráulica, ofrece una precisión notable. Aquí, la tecnología está al servicio exclusivo de las sensaciones al volante.
Competencia
En su época, el Z4 3.0i Coupé se enfrentó a titanes del segmento. El Porsche Cayman ofrecía un equilibrio y una precisión quirúrgica gracias a su motor central, mientras que el Nissan 350Z aportaba la fuerza bruta y el carácter de un 'muscle car' japonés. El Audi TT, por su parte, representaba la opción del diseño y la tracción total, más segura y accesible. Frente a ellos, el BMW se distinguía por su alma de gran turismo clásico, combinando la deportividad de su motor delantero y propulsión trasera con una elegancia y una calidad de construcción premium.
Conclusión
El BMW Z4 3.0i Coupé es un coche para puristas, una joya que representa el final de una era dorada para los motores atmosféricos y las sensaciones puras. No es el más práctico ni el más moderno, pero cada kilómetro a su volante es una recompensa. Es un futuro clásico que ya se disfruta en el presente, un vehículo que te recuerda por qué te apasiona conducir. Poseer uno es atesorar una pieza de la mejor historia de BMW, una máquina de emociones que nunca pasará de moda.




