Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
177CV
Par
230Nm
Consumo
8.2l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
7.1s
Vel. Máx.
229km/h
Peso
1345kg
Precio
36,500€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
260 L
55 L
130 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 Roadster 2.5i · 177 CV (2008)
Descripción general
El BMW Z4 Roadster 2.5i de 2008 no es solo un coche, es una declaración de amor a la conducción en su estado más puro. En una época donde la tecnología empezaba a dominar, este Z4 se aferraba a la esencia del roadster clásico: un motor glorioso, tracción trasera y el cielo como único techo. Es una máquina diseñada para sentir, para conectar con el asfalto y para dibujar sonrisas en cada curva.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia visceral. El corazón de todo es su motor de seis cilindros en línea y 2.5 litros, una joya mecánica que entrega 177 caballos con una suavidad y un sonido que enamoran. No busques una aceleración brutal, sino una entrega de potencia lineal y adictiva que te invita a jugar con su cambio manual de 6 velocidades. La posición de conducción baja, casi sobre el eje trasero, te hace sentir cada reacción del chasis. Conducir descapotado, escuchando el bramido del motor mientras el viento te acompaña, es una de las sensaciones más liberadoras que un coche puede ofrecer.
Diseño y estética
El diseño de Chris Bangle para el Z4 es polarizante y, por ello, inolvidable. Sus líneas, llenas de superficies cóncavas y convexas, crean un juego de luces y sombras que le otorgan una personalidad única. El larguísimo capó, la zaga corta y la cabina retrasada son las proporciones perfectas de un roadster atemporal. Por dentro, el habitáculo te envuelve en un espacio minimalista y orientado al conductor, donde cada control está pensado para no distraer de lo verdaderamente importante: el placer de conducir.
Tecnología y características
Tecnológicamente, el Z4 se centra en la dinámica. Incorporaba una dirección con asistencia eléctrica, algo novedoso para la época, y ayudas electrónicas como el control de estabilidad para mantener todo bajo control. Sin embargo, su encanto reside en su carácter analógico. Aquí no encontrarás grandes pantallas ni complejos sistemas de infoentretenimiento. La verdadera tecnología está bajo el capó, en un motor de aluminio y magnesio que representa la cumbre de los motores atmosféricos de BMW.
Competencia
En su momento, el Z4 se enfrentó a leyendas. Su rival más directo era el Porsche Boxster, con su exquisito equilibrio gracias al motor central. El Mercedes-Benz SLK ofrecía un enfoque más lujoso y confortable con su techo duro retráctil. Por otro lado, el Audi TT Roadster presentaba una alternativa de diseño con tracción delantera o total, mientras que el Mazda MX-5, aunque menos potente, siempre ha sido el referente en diversión asequible.
Conclusión
El BMW Z4 2.5i es una oda a la conducción auténtica, un futuro clásico que captura la esencia de una era que ya no volverá. Es un coche para puristas, para quienes valoran la melodía de un seis cilindros atmosférico y la conexión directa que solo un chasis bien afinado puede dar. No es el más rápido ni el más moderno, pero la carga emocional y el placer que transmite en cada kilómetro son incalculables. Es una inversión en felicidad.




