Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
265CV
Par
315Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
204g/km
0-100 km/h
5.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1385kg
Precio
50,500€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
260 L
55 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 Roadster 3.0si · 265 CV (2008)
Descripción general
El BMW Z4 Roadster 3.0si de 2008 es la encarnación de la libertad y la pasión por conducir. No es solo un coche, es una declaración de principios, un roadster puro que rinde homenaje a una era dorada del automovilismo con su motor de seis cilindros en línea atmosférico y su tracción trasera. Una máquina diseñada para sentir cada curva y disfrutar del cielo como techo.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos de este Z4 es una experiencia visceral. El rugido del motor de 3.0 litros y 265 caballos al subir de vueltas es una melodía adictiva que te eriza la piel. La aceleración es contundente, pegándote al asiento mientras el coche devora el asfalto con una agilidad sorprendente. Su chasis rígido y la tracción trasera te comunican todo lo que pasa bajo las ruedas, permitiéndote bailar con el coche en cada giro. Es una conexión pura y sin filtros entre el conductor, la máquina y la carretera.
Diseño y estética
Su diseño es una escultura en movimiento. El larguísimo capó, la posición de conducción casi sobre el eje trasero y la zaga corta crean una silueta de roadster clásico inconfundible y agresiva. Las líneas fluidas y las superficies cóncavas y convexas, obra de Chris Bangle, le otorgan una personalidad única que ha madurado con el tiempo, convirtiéndolo en un icono atemporal. Es un coche que no solo se conduce, se admira.
Tecnología y características
La tecnología en este Z4 está al servicio de la conducción, no de la distracción. Lejos de las pantallas modernas, su encanto reside en la ingeniería mecánica. El motor de aleación de aluminio y magnesio era una proeza en su época, y su dirección con asistencia eléctrica ofrecía un tacto preciso. Contaba con los sistemas de seguridad esenciales, pero el verdadero protagonista tecnológico es el conjunto motor-chasis, afinado para ofrecer el máximo placer al volante.
Competencia
En su época, el Z4 3.0si se enfrentó a leyendas. Su principal rival era el Porsche Boxster, con su exquisito equilibrio de motor central. También competía con el Mercedes-Benz SLK, más enfocado al confort y el lujo, y con el Audi TT Roadster, que ofrecía una propuesta diferente con su tracción delantera o total. Frente a ellos, el BMW defendía con orgullo la receta clásica del roadster: motor delantero longitudinal y propulsión trasera, una fórmula para puristas.
Conclusión
El BMW Z4 Roadster 3.0si es mucho más que un coche de fin de semana; es una pieza de colección y una máquina de generar sonrisas. Representa el final de una era, la de los motores atmosféricos de gran cilindrada y las sensaciones puras. Es un coche que te pide ser conducido, que te recompensa con cada cambio de marcha y que convierte cualquier trayecto en una aventura memorable. Una joya para quien valora la esencia del automovilismo.




