Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
156CV
Par
270Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
8.1s
Vel. Máx.
220km/h
Peso
1495kg
Precio
41,686€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 sDrive18i Aut. · 156 CV (2013-2016)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive18i es la puerta de entrada a un mundo de sensaciones puras. No es solo un coche, es una declaración de amor por la conducción a cielo abierto. Este roadster de capota dura retráctil combina la elegancia de un coupé con la libertad de un descapotable, prometiendo una experiencia inolvidable cada vez que te pones al volante.
Experiencia de conducción
Conducir el Z4 es sentir la carretera de una forma íntima y visceral. Sus 156 caballos, entregados con la inmediatez de un turbo que empuja desde muy bajas vueltas, se sienten vivos y enérgicos. La tracción trasera te conecta con el asfalto, permitiéndote jugar con el coche en cada curva, mientras la caja automática de 8 velocidades cambia de marcha con una suavidad y rapidez que te invitan a seguir acelerando. El viento, el sonido del motor y el sol en la cara crean una sinfonía mecánica que te hace sentir vivo.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la zaga corta y una posición de conducción casi sobre el eje trasero gritan 'roadster clásico' desde cada ángulo. Las líneas fluidas y musculosas esculpen una silueta que seduce y enamora, un coche que roba miradas y provoca sonrisas. La capota dura no solo le da una versatilidad increíble para todo el año, sino que mantiene una línea de coupé perfecta cuando está cerrada.
Tecnología y características
Aunque es un modelo de 2013, su tecnología se centra en la experiencia de conducción. El corazón es un moderno motor 2.0 turbo de inyección directa, eficiente y lleno de par. La joya de la corona es su transmisión automática de 8 relaciones, un componente que eleva el confort y la deportividad a partes iguales. El chasis, con una elaborada suspensión multibrazo trasera y una dirección asistida eléctrica, busca el equilibrio perfecto entre agilidad y comodidad para largos viajes.
Competencia
En su época, el Z4 se enfrentó a titanes del segmento. El Porsche Boxster siempre fue la referencia en cuanto a dinamismo y pureza deportiva. El Mercedes-Benz SLK ofrecía un enfoque más lujoso y confortable, compartiendo con el Z4 la filosofía de la capota dura retráctil. Por otro lado, el Audi TT Roadster presentaba una alternativa de diseño vanguardista y la seguridad de la tracción delantera o total quattro, ofreciendo una experiencia diferente.
Conclusión
El BMW Z4 sDrive18i es mucho más que una cifra de potencia. Es un coche emocional, una máquina de generar felicidad. Representa la escapada perfecta, el placer de conducir por una carretera de curvas con la única compañía del cielo. Es un roadster equilibrado, bello y accesible que ofrece una dosis embriagadora de libertad y estilo sin las exigencias de un superdeportivo. Es, en esencia, la pura alegría de conducir.




