Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
245CV
Par
350Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
5.7s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1495kg
Precio
51,020€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
180 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 Roadster sDrive28i Aut. · 245 CV (2011-2012)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive28i es la encarnación del placer de conducir. Un roadster que te invita a escapar de la rutina, a sentir el viento y el sol en la piel, fusionando la elegancia atemporal de un biplaza clásico con la fuerza de un corazón turboalimentado. Es más que un coche; es una promesa de libertad y emociones puras en cada kilómetro.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Z4 sDrive28i es una inyección de adrenalina. Sus 245 CV empujan con una contundencia sorprendente desde muy bajas vueltas, pegándote al asiento mientras la trasera insinúa un baile perfectamente controlado. La dirección es telepática, comunicando cada detalle del asfalto, y el sonido del motor, aunque de cuatro cilindros, es una melodía adictiva que te incita a buscar la siguiente curva. Es un coche que se siente vivo, ágil y profundamente conectado contigo.
Diseño y estética
Su silueta es una obra de arte en movimiento. El larguísimo capó, la posición de conducción casi sobre el eje trasero y la zaga corta dibujan la estampa de un roadster legendario. Cada línea fluye con una tensión muscular que evoca potencia y elegancia. Con el techo puesto, es un coupé escultural; descapotado, se transforma en una invitación irresistible a disfrutar del paisaje y ser parte de él.
Tecnología y características
Bajo su piel clásica, el Z4 sDrive28i escondía tecnología avanzada para su tiempo. El motor turbo de inyección directa supuso un salto en eficiencia y respuesta, mientras que la transmisión automática de 8 velocidades ofrecía cambios tan suaves como fulgurantes. Su techo duro eléctrico permitía una transformación de coupé a cabrio en segundos, uniendo lo mejor de dos mundos con solo pulsar un botón.
Competencia
En el exclusivo club de los roadsters premium, el Z4 se medía con titanes. Su principal adversario era el Porsche Boxster, el referente en dinamismo puro. También se enfrentaba al Mercedes-Benz SLK, que jugaba la carta del confort y el lujo, y al Audi TT Roadster, con su diseño icónico. El Z4 encontraba su espacio ofreciendo un equilibrio magistral entre la deportividad de BMW y una elegancia versátil.
Conclusión
El BMW Z4 sDrive28i no es solo un coche, es una experiencia sensorial. Representa un equilibrio casi perfecto entre la pasión de un deportivo de tracción trasera y la elegancia de un gran turismo en miniatura. Es un vehículo para disfrutar, un generador de recuerdos imborrables en cada escapada. Una máquina emocional que, con el paso del tiempo, se consolida como un clásico moderno, deseable y lleno de carácter.




