Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
204CV
Par
250Nm
Consumo
8.2l/100
Emisiones
192g/km
0-100 km/h
7.3s
Vel. Máx.
239km/h
Peso
1505kg
Precio
44,119€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 sDrive23i Aut. · 204 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive23i es la encarnación del placer de conducir a cielo abierto. Un roadster de proporciones clásicas que te invita a escapar de la rutina y sentir el viento, el sol y el asfalto. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para despertar emociones y crear recuerdos inolvidables en cada curva.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia visceral. El sonido melódico del motor de seis cilindros en línea al subir de vueltas es pura adicción. Con 204 caballos empujando desde el eje trasero, cada aceleración es una dosis de adrenalina controlada. La conexión con la carretera es directa, sientes cada matiz del asfalto a través de su precisa dirección y un chasis equilibrado que te pide jugar en cada tramo de montaña. La transmisión automática de 6 velocidades ofrece confort sin sacrificar la deportividad, permitiéndote centrarte en lo que de verdad importa: disfrutar del viaje.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la posición de conducción casi sobre el eje trasero y los cortos voladizos gritan 'roadster' desde cada ángulo. Las líneas fluidas y musculosas le dan una presencia imponente, elegante y agresiva a partes iguales. El techo duro retráctil es una maravilla de la ingeniería, transformándolo de un coupé silencioso y refinado a un descapotable puro en segundos, ofreciendo lo mejor de dos mundos.
Tecnología y características
Bajo su escultural capó se esconde un corazón mecánico noble: un motor atmosférico de 2.5 litros y seis cilindros, construido en aluminio y magnesio, una joya en vías de extinción. Aunque su enfoque es más analógico que digital, no carece de refinamientos como la dirección con asistencia eléctrica o un chasis puesto a punto con maestría. Es la tecnología al servicio de la conducción pura, sin filtros ni distracciones superfluas, para conectar al conductor directamente con la máquina.
Competencia
En su época, se enfrentó a titanes como el Porsche Boxster, el Mercedes-Benz SLK y el Audi TT Roadster. Frente a ellos, el Z4 ofrecía una experiencia de conducción quizás más clásica y purista, con el carácter inconfundible de su motor de seis cilindros en línea atmosférico y un diseño que evoca a los grandes roadsters de la historia, combinando elegancia y deportividad de una manera única.
Conclusión
El BMW Z4 sDrive23i no es un coche que se elige con la cabeza, sino con el corazón. Es una oda a la conducción en su estado más puro, un vehículo para entusiastas que valoran las sensaciones por encima de la practicidad. Comprar uno es regalarse kilómetros de felicidad, una máquina de escape perfecta para redescubrir el placer de viajar sin un destino fijo, simplemente por el puro goce de conducir.




