Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
204CV
Par
250Nm
Consumo
8.5l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6.6s
Vel. Máx.
242km/h
Peso
1480kg
Precio
40,500€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 sDrive23i · 204 CV (2008-2010)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive23i de 2009 es la encarnación del roadster clásico con un toque de modernidad. Bajo su larguísimo capó late un corazón noble: un motor de seis cilindros en línea atmosférico que canta una melodía en peligro de extinción. Es un coche que no solo te transporta, sino que te hace sentir vivo, una oda a la conducción pura y al placer de sentir el viento.
Experiencia de conducción
Conducirlo es una experiencia visceral. La dirección precisa, la agilidad de su chasis y la respuesta inmediata del motor te conectan directamente con el asfalto. Sentir el empuje de la tracción trasera mientras el sonido metálico del seis cilindros inunda el habitáculo a cielo abierto es una sinfonía mecánica que eriza la piel. Es un coche que te pide jugar en cada curva, recompensándote con una sonrisa imborrable.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. Las proporciones son perfectas: un capó interminable, un habitáculo retrasado y una zaga corta y musculosa. La genialidad de su techo duro retráctil le permite transformarse de un elegante coupé a un descapotable seductor en segundos, sin perder un ápice de su belleza escultural. Es un coche que girará cabezas hoy y dentro de veinte años.
Tecnología y características
Para su época, el Z4 ofrecía una tecnología centrada en el conductor. El sistema iDrive, aunque de una generación anterior, centralizaba el control del entretenimiento y la navegación en una pantalla retráctil que mantenía la pureza del salpicadero. Su techo metálico automatizado era una proeza de ingeniería, ofreciendo el aislamiento de un coupé con la libertad de un descapotable.
Competencia
En su momento, se enfrentó a titanes como el Porsche Boxster, el Mercedes-Benz SLK y el Audi TT Roadster. Mientras el Boxster ofrecía un equilibrio dinámico casi perfecto y el SLK apostaba por el confort, el Z4 se distinguía por su carácter pasional, su motor atmosférico de seis cilindros y un diseño que evocaba a los grandes roadsters del pasado, ofreciendo una alternativa con un alma única y muy BMW.
Conclusión
El Z4 sDrive23i no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es una máquina para puristas, para aquellos que valoran las sensaciones por encima de las cifras. Representa una forma de entender el automóvil que se está perdiendo, donde la conexión entre hombre y máquina es lo primordial. Un futuro clásico que regala emociones auténticas y una experiencia de conducción inolvidable.




