Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
306CV
Par
400Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
210g/km
0-100 km/h
5.1s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1600kg
Precio
56,506€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 7v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 Roadster sDrive35i DKG · 306 CV (2011-2012)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive35i de 2011 es la encarnación de la pasión por conducir. Un roadster biplaza que combina la elegancia de un techo duro retráctil con la furia de un motor de seis cilindros y 306 caballos. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, una máquina diseñada para sentir la carretera y el viento, evocando la esencia de los deportivos clásicos con la ingeniería y el músculo de su época.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia visceral. El empuje de los 400 Nm de par desde apenas 1300 revoluciones te pega al asiento, mientras el motor de seis cilindros en línea entona una melodía adictiva que se magnifica al descapotarlo. La aceleración de 0 a 100 km/h en 5.1 segundos es solo una cifra; la verdadera magia está en la conexión que sientes a través de su tracción trasera y la inmediatez de la caja de cambios DKG de doble embrague. Es un coche que te invita a buscar curvas, a disfrutar del tacto preciso de la dirección y a vivir cada trayecto como un momento especial.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la posición de conducción baja y retrasada, y la zaga corta y musculosa dibujan una silueta de roadster puro que sigue girando cabezas. La transición de coupé a descapotable gracias a su techo rígido le otorga una dualidad perfecta, siendo tan espectacular con el techo puesto como sin él. El interior te abraza, con un puesto de conducción orientado al piloto y materiales de alta calidad que confirman su estatus premium. Es un diseño que emociona, que habla de velocidad y elegancia incluso en parado.
Tecnología y características
Bajo su escultural carrocería, el Z4 sDrive35i esconde tecnología de alto rendimiento. El corazón es su motor 3.0 litros con inyección directa y doble turbo, una joya de la ingeniería que ofrece una respuesta instantánea. La transmisión automática DKG de siete velocidades es otro de sus puntos fuertes, permitiendo cambios fulgurantes sin interrupción del par. A esto se suma un chasis afinado con una suspensión que equilibra confort y deportividad, y una dirección asistida eléctrica que, para su tiempo, ofrecía un buen nivel de comunicación con el asfalto.
Competencia
En el exclusivo club de los roadsters potentes, el Z4 sDrive35i se enfrentaba a leyendas. Su rival más directo siempre fue el Porsche Boxster S, el referente por su equilibrio y motor central. El Mercedes-Benz SLK 350 jugaba en una liga similar, ofreciendo un enfoque más orientado al confort y el lujo. Por otro lado, el Audi TT RS Roadster presentaba una alternativa feroz con su motor de cinco cilindros y tracción total Quattro, ofreciendo un tipo de conducción diferente y eficaz en cualquier condición.
Conclusión
El BMW Z4 sDrive35i es un coche para el corazón. Es la celebración del motor de combustión, de la conducción a cielo abierto y del diseño que perdura. Representa una era dorada para los roadsters de motor delantero y tracción trasera, ofreciendo una experiencia intensa y gratificante que los coches modernos a menudo diluyen. Es una inversión en felicidad, un futuro clásico que promete emociones puras cada vez que pulsas el botón de arranque.




