Especificaciones y análisis del BMW Z4
Potencia
306CV
Par
400Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
219g/km
0-100 km/h
5.2s
Vel. Máx.
250km/h
Peso
1580kg
Precio
53,100€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
310 L
55 L
225 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del BMW Z4 sDrive35i · 306 CV (2010-2011)
Descripción general
El BMW Z4 sDrive35i de 2009 es la encarnación del roadster puro, una máquina diseñada para conectar al conductor con el asfalto. Con su motor de seis cilindros en línea y 306 caballos, no es solo un coche, es una promesa de libertad y adrenalina a cielo abierto, un tributo a la conducción en su forma más esencial y emocionante.
Experiencia de conducción
Ponerse a sus mandos es una experiencia visceral. El empuje de los 400 Nm de par desde apenas 1300 revoluciones te pega al asiento, mientras el sonido del motor biturbo inunda el habitáculo. La tracción trasera y el cambio manual de seis velocidades te hacen partícipe de cada curva, sintiendo cómo el coche obedece con una precisión milimétrica. Es una danza de potencia y control que eriza la piel y acelera el pulso, especialmente cuando el viento se convierte en tu copiloto.
Diseño y estética
Su diseño es una obra de arte atemporal. El larguísimo capó, la zaga corta y la posición de conducción baja evocan la silueta de los roadsters clásicos, pero con una musculatura moderna y afilada. El techo duro retráctil le otorga una doble personalidad: la elegancia de un coupé y la pasión de un descapotable. Cada línea fluye con un propósito, creando una estampa agresiva y sofisticada que sigue girando cabezas.
Tecnología y características
Bajo su piel se esconde una ingeniería soberbia para su época. El corazón es su motor de inyección directa con doble turbo, una joya tecnológica que ofrecía una respuesta instantánea y una potencia abrumadora. El chasis, con una suspensión delantera McPherson y trasera de paralelogramo deformable, junto a la dirección asistida eléctrica, garantizaba un equilibrio perfecto entre confort y deportividad, permitiendo devorar kilómetros con una agilidad sorprendente.
Competencia
En el olimpo de los biplazas deportivos, el Z4 sDrive35i se medía con titanes como el Porsche Boxster S, el Mercedes-Benz SLK 350 y el Audi TT RS Roadster. Frente a la precisión quirúrgica del Porsche o el confort del Mercedes, el BMW ofrecía una personalidad única, una mezcla de brutalidad controlada y elegancia clásica que lo convertía en la opción para quienes buscaban la emoción más pura de un motor delantero y tracción trasera.
Conclusión
Este BMW Z4 no es un simple medio de transporte, es una máquina de generar sonrisas y recuerdos imborrables. Representa una era dorada de los motores de combustión, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin filtros que cada vez es más difícil de encontrar. Es un futuro clásico, una inversión en placer y pasión por el automóvil que recompensa a quien se atreve a domarlo.




