Especificaciones y análisis del Cadillac ATS
Potencia
276CV
Par
353Nm
Consumo
8.6l/100
Emisiones
199g/km
0-100 km/h
6s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1559kg
Precio
41,205€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
5 / 4 puertas
381 L
62.5 L
203 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac ATS 2.0 Turbo Elegance · 276 CV (2012-2014)
Descripción general
El Cadillac ATS de 2013 irrumpió en escena como un audaz desafío americano al dominio europeo en el segmento de las berlinas deportivas. No es solo un coche, es una declaración de intenciones, un grito de rebeldía envuelto en lujo y potencia que busca conquistar corazones con un carácter inconfundiblemente yanqui.
Experiencia de conducción
Sentir sus 276 caballos de potencia desatados por el motor turbo es una experiencia visceral. La tracción trasera y el cambio manual de 6 velocidades te conectan directamente con el asfalto, creando una sinfonía de empuje y control. Cada curva se convierte en una invitación al juego, y la aceleración de 0 a 100 en solo 6 segundos te pega al asiento, recordándote que conduces algo especial, algo con alma.
Diseño y estética
Sus líneas afiladas y angulosas son pura escultura en movimiento, una firma de diseño que no deja a nadie indiferente. La imponente parrilla frontal y la silueta atlética proyectan una imagen de poder y elegancia. Por dentro, te abraza un ambiente de lujo moderno, aunque con un toque americano que lo distingue claramente de la sobriedad alemana, creando un espacio único y personal.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico latía un avanzado sistema de infoentretenimiento que buscaba modernizar la interacción del conductor. Acompañado de una dirección asistida eléctrica de tacto preciso y un chasis afinado con suspensiones avanzadas, el ATS demostraba que la tecnología no estaba reñida con la emoción pura de la conducción.
Competencia
Nacido para la batalla, el ATS apuntó directamente a los titanes alemanes: el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. Su misión era clara: demostrar que se podía ofrecer una experiencia de conducción igual de gratificante, pero con un sabor y un estilo completamente diferentes, rompiendo la hegemonía establecida.
Conclusión
El Cadillac ATS es mucho más que una simple alternativa; es una elección pasional. Un coche para quien valora la distinción, el rendimiento bruto y una conexión mecánica que se está perdiendo. A pesar de sus peculiaridades, ofrece una experiencia de conducción auténtica y emocionante que lo convierte en un clásico moderno con un carácter inolvidable.




