Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
150CV
Par
320Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
183g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
37,960€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 150cv Elegance Aut. 6 vel. (2008-2010)
Descripción general
El Cadillac BLS fue el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón de Europa. Un sedán con alma de Detroit y esqueleto sueco, que prometía lujo y distinción en un formato adaptado al viejo continente. Fue una declaración de intenciones, un coche que no dejaba indiferente y que buscaba hacerse un hueco en el segmento más competido.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor diésel de 150 CV empuja con una solvencia notable gracias a sus 320 Nm de par, especialmente en la zona media del cuentavueltas. No es un deportivo, su aceleración es progresiva y la caja automática de 6 velocidades prioriza la suavidad. Se siente como un coche aplomado y seguro, ideal para largos viajes por autopista, donde su confort de marcha brilla con luz propia, aislándote del mundo exterior con ese toque de crucero americano.
Diseño y estética
Su diseño exterior es su gran carta de presentación. Las líneas afiladas y angulosas, herencia del lenguaje 'Art & Science' de Cadillac, le otorgan una presencia imponente y única que sigue girando cabezas. Sin embargo, al abrir la puerta, la emoción se matiza. El interior, aunque bien construido y funcional, comparte demasiados elementos con sus hermanos de General Motors, delatando su base de Saab 9-3 y careciendo de la opulencia que su exterior promete.
Tecnología y características
Para su época, el BLS ofrecía un equipamiento correcto para un vehículo premium. Contaba con elementos como un sistema de sonido de calidad, climatizador bizona y un sistema de navegación con pantalla a color. No obstante, no era un pionero tecnológico. Su base técnica, compartida con el Saab 9-3, era competente pero no vanguardista, cumpliendo su función sin alardes ni sorpresas.
Competencia
El BLS se adentró en un territorio dominado por titanes. Su objetivo era robarle ventas a los inamovibles reyes alemanes: el BMW Serie 3, el Mercedes-Benz Clase C y el Audi A4. También competía directamente con el coche del que derivaba, el Saab 9-3, además de otros contendientes como el Volvo S60 o el Lexus IS. Una batalla feroz en la que su exótica personalidad era su principal arma.
Conclusión
El Cadillac BLS es un coche para el recuerdo, un capítulo fascinante y valiente en la historia de la marca. Representa una fusión cultural única: diseño americano sobre una plataforma europea fiable. Aunque no logró su objetivo comercial, hoy se presenta como una opción original y exclusiva para quien busca distinguirse. No es perfecto, pero su carácter y su rareza le otorgan un encanto especial que sus rivales más convencionales nunca tendrán.




