Cadillac BLS 1.9D 150cv Elegance Aut. 6 vel. (2006-2008)

2006
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Cadillac BLS - Vista 1
Cadillac BLS - Vista 2
Cadillac BLS - Vista 3
Cadillac BLS - Vista 4

Especificaciones y análisis del Cadillac BLS

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

7.2l/100

Emisiones

194g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

-kg

Precio

35,390

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

58 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito58 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 150cv Elegance Aut. 6 vel. (2006-2008)

Descripción general

El Cadillac BLS fue un audaz y soñador intento de la icónica marca americana por conquistar el corazón de Europa. Lanzado en 2006, este sedán no era un Cadillac de pura cepa, sino una fascinante fusión cultural: el inconfundible y afilado diseño americano sobre la sólida y probada plataforma del Saab 9-3. Era una promesa de exclusividad y carácter, un coche que se atrevía a ser diferente en un mercado dominado por la sobriedad alemana.

Experiencia de conducción

Al volante, el BLS se siente como un crucero transatlántico adaptado a carreteras europeas. Su motor diésel de 150 CV y 320 Nm de par empuja con solvencia y determinación, sin estridencias. La caja automática de 6 velocidades prioriza la suavidad, invitando a devorar kilómetros con una calma imperturbable. No es un atleta, su aceleración es progresiva y su chasis busca el confort por encima de la agilidad. Conducirlo es una experiencia relajada, sintiendo el peso de un coche bien plantado que te aísla del mundo exterior, ofreciendo un refugio de tranquilidad en cada viaje.

Diseño y estética

Visualmente, el BLS es puro drama Cadillac. Sus líneas rectas y angulosas, la imponente parrilla cromada y los faros verticales son una declaración de intenciones que rompe con las curvas suaves de sus rivales. Irradia una presencia innegable. Sin embargo, al abrir la puerta, esa audacia se diluye. El interior, aunque bien equipado y con materiales correctos, no puede ocultar su herencia compartida con General Motors, revelando un pragmatismo que contrasta con la promesa de lujo americano de su exterior.

Tecnología y características

Para su época, el BLS ofrecía un paquete tecnológico competente, aunque no revolucionario. El motor diésel de inyección directa por conducto común era un estándar eficiente en Europa, y la transmisión automática de seis marchas aportaba un plus de confort. Contaba con elementos de seguridad activa y pasiva esperables en su segmento, pero carecía de esa innovación disruptiva que le permitiera destacar. Era un coche tecnológicamente correcto, diseñado para cumplir, no para asombrar.

Competencia

El BLS se adentró en un territorio hostil, dominado por los tres titanes alemanes: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Estos rivales no solo ofrecían una dinámica de conducción más refinada y motores más variados, sino que gozaban de una imagen de marca y un valor residual casi inexpugnables en Europa. El Cadillac luchaba por convencer a un público que valoraba la ingeniería alemana por encima del exótico estilo americano.

Conclusión

El Cadillac BLS es el recuerdo de un sueño valiente. Un sedán competente, cómodo y con una estética única que lo convierte en una rareza atractiva. Sin embargo, su alma dividida entre América y Suecia le impidió forjar una identidad propia y conquistar al exigente comprador europeo. Hoy es una opción para quien busca distinción y no le importa nadar a contracorriente, un coche con una historia que contar y una personalidad que, para bien o para mal, no deja indiferente.