Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
150CV
Par
320Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
194g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
37,390€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 150cv Sport Aut. 6 vel. (2007-2008)
Descripción general
El Cadillac BLS representó el audaz intento de la icónica marca americana por conquistar el competitivo segmento de las berlinas premium europeas. Basado en una plataforma compartida con el Saab 9-3, este modelo buscaba fusionar el inconfundible estilo de Cadillac con una mecánica diésel pensada para el gusto del viejo continente, una combinación que despertaba tanta curiosidad como escepticismo.
Experiencia de conducción
Al volante, el BLS transmite una sensación de confort y aplomo, más que de deportividad pura. Su motor diésel de 150 caballos empuja con solvencia suficiente para viajar a ritmos alegres por autopista, donde el coche se siente en su hábitat natural. La transmisión automática de 6 velocidades prioriza la suavidad sobre la rapidez, invitando a una conducción relajada. Es un coche que te abraza y te aísla del exterior, convirtiendo cada viaje largo en una experiencia placentera y serena, un auténtico crucero de asfalto con alma americana.
Diseño y estética
Visualmente, el BLS es puro Cadillac. Sus líneas afiladas y angulosas, la parrilla cromada y la zaga vertical le otorgan una presencia imponente y distinta a todo lo demás en la carretera. Irradia una personalidad única que no deja indiferente. Sin embargo, al abrir la puerta, esa magia se diluye parcialmente. El interior, aunque espacioso y con buenos asientos, combina detalles de lujo con plásticos y mandos provenientes del banco de órganos de General Motors que no alcanzan el refinamiento de sus rivales alemanes. Es un espacio de contrastes, donde el diseño audaz choca con una ejecución más mundana.
Tecnología y características
Para su época, el BLS ofrecía un equipamiento correcto, pero sin alardes tecnológicos que lo hicieran destacar. Contaba con elementos como el climatizador, un sistema de sonido de calidad y control de crucero, pero carecía de las innovaciones en infoentretenimiento o asistentes a la conducción que ya empezaban a ofrecer sus competidores. La tecnología a bordo se sentía funcional y cumplidora, diseñada para ser útil en el día a día más que para sorprender o marcar tendencia.
Competencia
El Cadillac BLS se adentró en un territorio dominado por titanes. Sus principales adversarios eran el trío alemán por excelencia: el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Estos modelos no solo ofrecían una dinámica de conducción más afilada y unos interiores de calidad superior, sino que también contaban con una imagen de marca y un prestigio en Europa contra los que era muy difícil competir. Otros rivales como el Volvo S60 o el Lexus IS también suponían un gran desafío.
Conclusión
El Cadillac BLS fue un coche valiente y con una personalidad arrolladora, una exótica alternativa en un mercado muy tradicional. Ofrecía un diseño exterior espectacular y un gran confort de marcha, pero no logró igualar el refinamiento interior, la dinámica de conducción ni el aura de sus rivales europeos. Fue un sueño americano que no terminó de cuajar en Europa, pero que hoy se recuerda como una opción original y exclusiva para quien busca diferenciarse y valora el confort por encima de todo.




