Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
179CV
Par
370Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
197g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
-kg
Precio
40,190€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
132 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 180cv Sport Aut. 6 vel. (2008-2009)
Descripción general
El Cadillac BLS fue el audaz intento de la marca americana por conquistar el corazón de Europa. Una berlina que vestía el inconfundible traje de Cadillac, con sus líneas afiladas y su porte señorial, pero que escondía bajo la piel una ingeniería pensada para el viejo continente. Un coche que no dejaba indiferente, una declaración de intenciones sobre ruedas que buscaba fusionar dos mundos.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del BLS 1.9D es sentir una fuerza inesperada. Sus 179 caballos y, sobre todo, sus 370 Nm de par desde muy bajas vueltas, te empujan con decisión gracias a un motor diésel lleno de carácter. La caja automática de 6 velocidades gestiona la potencia con suavidad, creando una experiencia de conducción más enfocada al confort y a los largos viajes que a la deportividad pura, aunque su chasis de origen europeo le otorga un aplomo y una seguridad en curva que sorprenden y transmiten confianza.
Diseño y estética
Su diseño es puro drama americano. El frontal, con su parrilla cromada y sus faros verticales, grita 'Cadillac' desde lejos. Es un coche con una personalidad arrolladora, de líneas tensas y angulosas que rompen con la sobriedad de sus rivales alemanes. Por dentro, se percibe un ambiente de lujo clásico, con materiales que buscaban la opulencia, aunque el paso del tiempo revela su conexión con modelos más generalistas de GM. Es una cabina que te acoge, un espacio diferente.
Tecnología y características
Para su época, el BLS ofrecía una tecnología solvente. El corazón del coche, su motor diésel de inyección directa por conducto común con turbo variable, era una pieza de ingeniería moderna. Combinado con una transmisión automática de seis relaciones, buscaba el equilibrio entre prestaciones y eficiencia. El equipamiento de confort y seguridad estaba a la altura de lo esperado en un premium, aunque su sistema de infoentretenimiento nos recuerda que ha pasado más de una década desde su lanzamiento.
Competencia
El BLS se adentró en un territorio hostil, dominado por los titanes alemanes como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. Su propuesta era diferente, más exótica. También competía con otros modelos de gran personalidad como el Alfa Romeo 159, el Volvo S60 o incluso su primo hermano, el Saab 9-3, con el que compartía plataforma y alma.
Conclusión
El Cadillac BLS es más que un coche; es una pieza de historia automotriz. Un valiente cruce de culturas que no logró el éxito comercial esperado, pero que hoy se erige como una opción fascinante para quien busca exclusividad, un diseño que rompe moldes y el confort de una berlina bien hecha. Conducirlo es una experiencia nostálgica y gratificante, un recordatorio de que a veces, el camino menos transitado es el más interesante.




