Especificaciones y análisis del Cadillac BLS
Potencia
179CV
Par
370Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
179g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
-kg
Precio
39,950€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
425 L
58 L
132 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Cadillac BLS 1.9D 180cv Elegance Aut. 6 vel. (2008-2010)
Descripción general
El Cadillac BLS representó el audaz desembarco de la opulencia americana en el competitivo segmento de las berlinas compactas europeas. Un coche con alma de Detroit y corazón europeo, nacido para desafiar lo establecido y ofrecer una alternativa cargada de carácter y personalidad inconfundible.
Experiencia de conducción
Al volante, el BLS se siente como un crucero de carretera con un empuje sorprendente. Su motor diésel de 179 CV y 370 Nm de par te pega al asiento con una fuerza contundente pero refinada, gestionada con suavidad por su cambio automático. No busca la agilidad de un deportivo, sino ofrecer un viaje poderoso, sereno y sumamente confortable, devorando kilómetros con una compostura imperturbable.
Diseño y estética
Su diseño es pura declaración de intenciones. Las líneas afiladas y angulosas, herencia del lenguaje 'Art & Science' de Cadillac, le otorgan una presencia imponente y única. La parrilla cromada y los faros verticales gritan 'América' en un formato contenido. Por dentro, la herencia del Saab 9-3 es evidente, una mezcla curiosa de ergonomía sueca y detalles que intentan evocar el lujo americano, creando un espacio singular y diferente a todo lo demás.
Tecnología y características
Para su época, el BLS integraba una tecnología solvente y probada. El corazón del coche, su motor diésel de inyección directa por conducto común con turbo variable, era una pieza de ingeniería moderna y eficiente. Combinado con una caja automática de 6 velocidades y un chasis de origen europeo, ofrecía un equilibrio tecnológico pensado para el confort y el rendimiento en largos viajes, sin alardes pero con todo lo necesario.
Competencia
El BLS se atrevió a mirar de frente a los titanes alemanes como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C. También se enfrentó a rivales de la talla del Lexus IS o el Volvo S60. Su propuesta no era superarlos en su propio juego, sino ofrecer un sabor distinto: el del lujo americano, la exclusividad de ser diferente y un diseño que rompía con la sobriedad europea.
Conclusión
El Cadillac BLS es más que un coche; es un fascinante capítulo de la historia del automóvil. Un experimento valiente que fusionó dos mundos, ofreciendo una experiencia de conducción única para quien busca distinguirse. No es perfecto, pero su carisma, su potente motor diésel y su rareza lo convierten en una elección emocional, un clásico moderno para el conductor que no sigue al rebaño.




